Arquitectura inclusiva: la importancia de generar espacios accesibles para personas con discapacidad

Walter Espinoza

walter.espinoza@glr.pe WalterEsp93

16 Oct 2020 | 16:08 h
Las veredas deben permitir el normal desplazamiento de las personas con discapacidad. Foto: Conadis
Las veredas deben permitir el normal desplazamiento de las personas con discapacidad. Foto: Conadis

En el Perú existen más de 3 millones de personas con discapacidad. No todas pueden acceder sin problemas a ciertos edificios y espacios públicos.

Según el censo de 2017, más de 3 millones de peruanos (un 10,4%) cuentan con algún tipo de discapacidad. Muchos de ellos todavía deben enfrentar una serie de obstáculos en su camino hacia un desarrollo pleno y en igualdad de condiciones con respecto al resto de la población.

Uno de estos problemas lo constituye la falta de espacios adecuados para su normal desplazamiento y desempeño en lugares como viviendas, centros de trabajo y áreas públicas. Frente a esta problemática, la llamada arquitectura inclusiva propone diversas soluciones para eliminar estas situaciones de inaccesibilidad.

María Teresa Aliaga, arquitecta y docente de la escuela de educación superior Toulouse Lautrec, explica a La República que la arquitectura inclusiva “trabaja sobre las personas con discapacidad para incluirlas dentro de la sociedad y que ellas también puedan generar un estilo de vida de calidad”.

“En realidad el término inclusivo es un cliché. La arquitectura es universal y es transversal a todo lo que usemos. Una arquitectura inclusiva debe tener accesibilidad para todos y todas, sin importar su condición”, indica a este medio la arquitecta Vilma Morales, especialista en accesibilidad del Consejo Nacional para la Integración de la Persona con Discapacidad (Conadis).

Espacios seguros para las sillas de ruedas

En la arquitectura inclusiva se presta atención a las particularidades de cada uno de los tipos de discapacidad: visual (presentada por el 48,3% de las personas con discapacidad en el Perú), auditiva, física, mental, intelectual y para relacionarse con los demás.

Por ejemplo, para el caso de las personas que se desplazan en silla de ruedas, Aliaga recuerda que lo más importante a considerar es la amplitud del espacio y los ingresos. “Si comenzamos por la transición de ingreso, deberían existir rampas y montacargas o ascensores ligeros que puedan transportar a la persona de un nivel a otro”.

Morales resalta la importancia de las rampas en los cruces peatonales. Foto: Difusión

Los reglamentos nacionales, agrega la especialista, exigen también que los locales públicos cuenten con baños especiales para estas personas o para quienes necesiten ayuda para acudir a los servicios higiénicos. Estos lugares, precisa, deben ser amplios.

Aliaga también menciona la importancia de un mobiliario adecuado para estos espacios, como carpetas, sillas, asas y barandas.

Morales añade que, para que una persona con esta discapacidad pueda desplazarse de forma segura, “se debe tener en cuenta la textura del piso y qué tan rugoso es”.

La experta de Conadis también recalca la importancia de las rampas en los cruces peatonales; aunque aclara que zonas de lluvia como Iquitos, donde se pueden generar charcos al término de estas, requieren otras soluciones, como los camellones.

Asimismo, Morales sostiene que las veredas con anchos de entre 60-90 cm, como las del Centro Histórico de Lima, no permiten girar de forma segura a las personas en silla de ruedas. “Por eso es que en Lima Metropolitana se hicieron ordenanzas para que se construyan pasos peatonales más amplios”, señala.

Los locales públicos deben contar con baños especiales para personas con discapacidad. Foto: CONADIS

Atención a todas las discapacidades

En el caso de las personas con discapacidad visual, Morales aconseja colocar elementos en relieve que les sirvan de guía, pero que no sean perceptibles, de forma que no perjudiquen a los demás. Elementos de importancia, asegura, son los pisos podotáctiles, las señaléticas con braille y los planos hápticos, maquetas en relieve que permiten reconocer el espacio mediante el tacto.

La simbología de pase peatonal es súper importante y no existe. Las personas con discapacidad visual necesitan un pase peatonal bien marcado, desde el ingreso hasta el final del tránsito. Cuando no hay señalización, ellas tienen que valerse de la ayuda de un acompañante o de un desconocido”, agrega la arquitecta Aliaga.

Para casos de discapacidad auditiva, Morales propone el uso de luces intermitentes para casos de evacuación o en lugares como puertas de cocheras que se abren. Por su parte la especialista de Toulouse Lautrec insiste en la importancia de la señalética.

También, precisa, se debe considerar a las personas con discapacidad intelectual. En ese sentido, afirma que se debe evitar el exceso de ruido, pues puede hacerlas sufrir y evitar ciertos lugares.

Para la representante del Conadis la clave para estos casos es el uso de señalética en forma de pictogramas y líneas de colores que conecten ambientes, acompañadas de las indicaciones respectivas. “Es un tema de percepción, que les va a ayudar a entender el espacio”, apunta.

Los pisos podotáctiles ayudan a las personas con discapacidad visual. Foto: Metropolitano / Facebook

Tener los espejos de los baños inclinados hacia adelante también ayudará a las personas de talla baja, añade la especialista.

La arquitectura inclusiva en el Perú

Muchas de las especificaciones ya mencionadas aparecen en la norma 120 del Reglamento Nacional de Edificaciones “Accesibilidad universal en edificaciones”. No obstante, Aliaga menciona que esta no se cumple en muchos casos.

“Es un buen inicio, pero no se está cumpliendo. Por ejemplo, a la hora de la supervisión, hay locales que ‘maquillan’ su baño como apto para personas con discapacidad, y al final no sirve como tal”, explica.

Ambas especialistas coinciden en que aún hace falta esfuerzos para lograr ciudades más inclusivas en el Perú. “Nos falta capacidad técnica. Muchos profesionales aún no tienen este conocimiento”, detalla Morales.

“Desde el Colegio de Arquitectos, el Colegio de Ingenieros, sectores como Vivienda y el Conadis se están haciendo esfuerzos para capacitar a estos profesionales. Estamos teniendo resultados positivos, pero se sigue trabajando en ello”, añade la experta.

Se aconseja que los locales públicos cuenten con el mobiliario adecuado para las personas con discapacidad. Foto: CONADIS

Aliaga también habla del rol que cumplen las instituciones educativas en este proceso: “Hablando en general, recién se está comenzando, estamos en un primer escalón. No se le ha tomado mucha importancia, pero más vale tarde que nunca”.

La pandemia del nuevo coronavirus ha impactado en los esfuerzos por lograr espacios accesibles. “Se han tomado mucho más en cuenta las condiciones de salubridad antes que las de discapacidad. Todos estos temas sociales han sido como desplazados por un tiempo”, sostiene.

Para Morales, la situación ha generado algunos retos. “No todos los espacios de la ciudad están aptos para congregar a una cantidad de personas con el distanciamiento social, incluso las viviendas. Hay muchos edificios que no toman en cuenta esas áreas libres. Tampoco se tiene buena ventilación o iluminación. Nos pone a conciencia el poder mejorar eso”, indica.

“La accesibilidad no beneficia solo a las personas con discapacidad. Beneficia a toda la población. Un ejemplo de ello es la ampliación de los pasos peatonales, que dan un verdadero valor de la escala humana”, sentencia la experta de Conadis.

Las autoridades y diferentes sectores de la sociedad continúan sus esfuerzos por lograr ciudades y edificaciones cada vez más inclusivas para todas las personas, sin distingo de condición.

Personas con discapacidad, últimas noticias:

Video Recomendado

Lazy loaded component