Separan a policías que torturaron a un detenido

Abuso de autoridad. Medida fue tomada por ministro Morán luego de que padres de Renzo Carrasco denunciaran abusos en la comisaría de Sol del Oro.

Abuso de autoridad. Medida fue tomada por ministro Morán luego de que padres de Renzo Carrasco denunciaran abusos en la comisaría de Sol del Oro.

Renzo Carrasco García (21) soñaba con ser un marino mercante y se preparaba para ello. La noche del 26 de octubre, haciendo un alto a sus estudios, se fue a divertir a un ‘night club’ de Los Olivos, sin imaginar que esa decisión truncaría sus sueños.

Cuatro policías que ingresaron al local lo detuvieron sin razón y lo torturaron hasta dejarlo al borde de la muerte.

El alférez Yaaron Alexander Alarcón Limaylla, el suboficial técnico de segunda César Augusto Díaz Vara y otros dos agentes PNP, entre ellos uno de apellido García, lo intervinieron arbitrariamente, aseguran los padres de Renzo.

También golpearon al vecino Geovanni Andrés Prince Coronado, de 35 años, pero él tuvo mejor suerte.

Uno de los efectivos se dirigió a Renzo y comenzó a golpearlo, mientras lo revisaba. Los otros policías reaccionaron y lo insultaron. Los golpes no se detuvieron, pese a que el joven pedía clemencia.

Renzo intentó pedir ayuda pero solo logró que lo siguieran golpeando. Los intervenidos fueron doblegados, enmarrocados y conducidos a la comisaría de Sol de Oro.

Drástica medida

Así comenzó la historia de esta deplorable intervención que ha obligado a que el ministro del Interior, Carlos Morán, tome una drástica medida: “Todo el personal policial (de Sol de Oro) ha sido separado de sus funciones mientras duren las investigaciones en Inspectoría de la PNP”, dijo.

Esta medida se da sin perjuicio de que los efectivos implicados en la agresión sean denunciados penalmente.

“Estamos para servir a la comunidad y no para maltratarla, por eso condenamos enérgicamente este hecho y exigimos una sanción con la máxima severidad. Se están haciendo las investigaciones para establecer las responsabilidades individuales, independientemente de lo que ocurra en la Fiscalía”, indicó Morán.

Y es que a la mala intervención y tortura, los agentes sumaron otras irregularidades.

La denuncia de los abusos fue presentada el 28 de octubre por Richard Carrasco Prado, padre del agraviado. Hasta entonces nadie había reportado la ocurrencia, y recién el 30 fue registrada en el sistema de la Policía.

El alférez Alarcón Lomaylla dio cuenta de que "las personas intervenidas se retiraron de la dependencia policial en buen estado físico y mental".

Futuro truncado

Renzo cuenta que cuando se retiraba de la comisaría, uno de los efectivos le dijo que se ponga hielo en sus heridas. Al día siguiente el joven se desmayó, fue llevado a un policlínico y luego al Hospital Naval donde fue operado dos veces.

"Quiero que esos policías paguen mis lágrimas y cada gota de sangre que he derramado", señala indignado Renzo.

Mercedes García Torres afirma que a su hijo le han truncado el futuro brillante que tenía como marino mercante. "No voy a permitir que esto quede impune", afirma.

Los padres de Renzo temen represalias por haber hecho público este caso y por ello piden garantías.

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