El gran Mario Vargas Llosa se terminó con La guerra del fin del mundo

Robin Lefere, es un profesor y estudioso de literatura hispánica. Se interesó por autores peruanos como Mario Vargas Llosa, quien dice hoy tiene más un compromiso con lo que quiere leer el mercado

Robin Lefere, es un profesor y estudioso de literatura hispánica. Se interesó por autores peruanos como Mario Vargas Llosa, quien dice hoy tiene más un compromiso con lo que quiere leer el mercado

Arequipa. No es raro que un belga estudie literatura latinoamericana, advierte Robin Lefere, quien proviene de ese país europeo (1963). De esta parte del mundo primero le atrajo su cultura, tan novedosa para él. Luego lo conquistó su literatura, sobretodo la poesía de Jorge Luis Borges. Lefere estuvo en el Perú y dio conferencias sobre la obra y vida del fallecido escritor argentino en las universidades San Marcos de Lima y San Agustín de Arequipa. De este país le fascina Mario Vargas Llosa, César Vallejo, pero sobre todo José María Arguedas

¿Qué es lo más fascinante de Jorge Luis Borges?

Es su capacidad de armar textos que condensan un conjunto de significados, de sentidos que parecen inagotables. Es raro, pero cuando lees literatura es normal que haya muchos desechos en las páginas, es muy difícil escribir una página perfecta. Pero Borges era un hombre que se la pensaba mucho antes de escribir (...) Si sumamos lo que escribió, 4 volúmenes de obras completas más 2 volúmenes de textos recobrados; tú puedes abrir cualquier página y nunca quedas defraudado.

¿Es el escritor latinoamericano más cercano a la perfección?

No me haga decir que es el primero de un ranking, pero ¿si es el que más se acerca a la perfección?, sí. También podría mencionar otros nombres. Tenemos el caso de (César) Vallejo, de (Pablo) Neruda, por supuesto, el caso de Octavio Paz. Hay que reconocer que la literatura latinoamericana ha tenido una edad de oro en la segunda mitad del siglo XX (el Boom), un evento literario inédito no solo en Hispanoamérica, sino en la literatura global.

Usted tiene varios estudios sobre Borges, ¿qué luces nuevas dan sobre su obra?

Hay dos estudios que creo que son importantes. Uno es Borges y los poderes de la literatura. (...) Borges era un autor que permitía investigar esta cuestión. Y es que entre los estudiosos había una doble tradición crítica: Los que decían que Borges propone espejismos deslumbrantes y que no pasaban de un juego y los que piensan que es el último apóstol, un hombre que tenía una especie de revelación y de que en sus textos lo había todo. El otro es Borges, entre autorretrato y la automitografía. Este lo hice porque me di cuenta que en su obra había un componente autobiográfico muy importante, de que él escribía mucho acerca de sí mismo pero a veces era una vida que se inventaba o que escribía sobre sí de una manera indirecta.

¿Hay algún ejemplo sobre esto?

Donde es más evidente es en su poesía. Hay muchos poemas en los que habla del aspecto de su vida, como sobre la ceguera en Poema de los dones. En la conferencia puse de relieve que en su poesía, al hablar de otros autores, está hablando de sí mismo. (...) Por ejemplo, habla de Emerson (poeta) y su discurso se está sobreponiendo al de Emerson y los dos acaban fundiéndose.

Borges reescribía la literatura. ¿Cuál era su objetivo?

Borges tiene muchos aspectos (...) Uno de ellos es el clásico, quiere decir que era un escritor de los que no buscaban la originalidad, sino volver a escribir los temas y motivos de siempre, reescribir lo que le parece más valioso en la tradición literaria para perpetuarla, para garantizar su transmisión en el tiempo. Vuelve a enfocar de manera personal, original, los temas y los metáforas de toda la vida. Por ejemplo, la vida como río, el laberinto, que son cosas no muy originales, pero que vienen de la tradición y él las percibe como cosas profundas en nosotros y que tienen mucho potencial. 

¿Por qué tenía esa fascinación por la brevedad?

Porque es un escritor al que le gusta la densidad y le parece que a la novela le falta eso. Para él la poesía es el género de la densidad máxima.

Usted también estudió a Mario Vargas Llosa...

He escrito y he dado conferencias sobre Vargas Llosa porque me interesa mucho el tema de la novela histórica. Y Vargas Llosa ha escrito varias novelas históricas como La fiesta del chivo, El sueño del celta, La guerra del fin del mundo. Además hay otros aspectos que me interesan, como la trayectoria del hombre de izquierda que pasa a la derecha (...) Uno no puede compartir sus opiniones desde el punto de vista político, económico o también sus ideas polémicas sobre José María Arguedas. Pero me parece un hombre honrado y valiente (...) 

Ahora bien, esto no quita que uno no pueda tener un punto de vista crítico sobre el escritor. Yo creo, desde mi humilde posición de lector, que el gran Vargas Llosa ha terminado hace rato. La última gran novela que ha escrito es La guerra del fin del mundo. Por todo lo que escribió después, me quito el sombrero, es un grandísimo narrador, dueño de una técnica magnífica y que arrastra al lector, pero digamos que son novelas más fáciles con respecto a las de la primera parte de su carrera. Ahora se nota el compromiso con lo que quiere leer el mercado

¿A qué se refiere?

Por ejemplo, en La fiesta del chivo. Es una novela que tiene un poder de arrastre fuera de lo común, porque Vargas Llosa sigue siendo Vargas Llosa y es un grandísimo narrador; pero se le nota demasiado la maquinaria y hay un recurso, me cuesta decir esa palabra, pero casi de culebrón sobre qué es lo que le pasa a Urania (protagonista), por qué calla. Es un recurso que funciona, que engancha, pero si lo pone en el fondo del asunto, de que hay un tema de abuso sexual de parte del dictador (dominicano Rafael Leónidas) Trujillo, me parece melodramático. 

¿Y en la novela histórica, qué tanto aporta MVLL? 

No creo que aporte algo. La practica muy bien pero no me parece. Las novelas históricas que se permite hacer son antes que nada novelas, es decir, que borra en ellas toda huella de documentación, no tiene epílogo, como autor no se sitúa con respecto a la bibliografía.

Aparte de MVLL, ¿que autor peruano le llama la atención?

Desde luego me gusta la poesía de Vallejo, tiene mucha fuerza, pero me ha interesado la obra de Arguedas porque a través de él encontramos algo que en Vargas Llosa no. Por ejemplo, la herencia prehispánica que tiene la cultura peruana. En Los ríos profundos Arguedas pretende acercar al lector con el mundo mental andino, que es algo extraordinario. Siempre doy a mis alumnos un fragmento de Los ríos profundos que se titula Zumbayllu (trompo). En ese pasaje, el zumbayllu no es un mero trompo, es mucho más. Es algo que escarba en el suelo y que produce una música, y se convierte en un objeto cosmológico que nos relaciona con la tierra y con el cielo. A través de ese fragmento, intento introducir a mis alumnos a una visión del mundo analógica de todos los pueblos originarios, algo que la racionalidad nos ha hecho perder, ese sentimiento que nos relaciona con la totalidad, la naturaleza. 

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