Conozca el lugar dónde nace el agua para Arequipa

CHALHUANCA. A más de cuatro mil metros de altura, en esta zona, nacen los manantiales que alimentan al sistema de represas de Arequipa. El 90 % del PBI de la región Arequipa depende del recurso proveniente de este lugar. Aquí una crónica de cómo los oriundos cuidan el agua que toma la ciudad.  ¿No es justo darles una retribución?

CHALHUANCA. A más de cuatro mil metros de altura, en esta zona, nacen los manantiales que alimentan al sistema de represas de Arequipa. El 90 % del PBI de la región Arequipa depende del recurso proveniente de este lugar. Aquí una crónica de cómo los oriundos cuidan el agua que toma la ciudad.  ¿No es justo darles una retribución?

Chalhuanca está en las alturas de Arequipa a más de 4300 metros sobre el nivel del mar. En este centro poblado, que pertenece a la provincia de Caylloma, solo crecen pajonales y pasto seco. Para las 143 familias, la única alternativa de vida es la crianza de camélidos.

En esta época, la temperatura al mediodía alcanza 10 grados, pero en la madrugada puede caer a menos 13 grados centígrados. El intenso frío mató 400 alpacas en junio y julio pasados. La única forma de llegar a la zona es en un vehículo preparado para sortear la accidentada trocha.

En este recio paraje, nace la cuenca del río Chili, principal afluente clave para las principales actividades económicas de la ciudad. Gracias al Chili, la ciudad toma agua potable, sin él la agricultura sería imposible, tampoco Cerro Verde tendría agua para sus operaciones ni otras actividades industriales. Se estima que el 90 % del Producto Bruto Interno (PBI) de Arequipa tiene relación con el uso del agua.

De ahí la importancia de Chalhuanca. Las 143 familias del centro poblado lo saben y, por eso, continúan realizando su silenciosa labor de conservación del recurso hídrico en la cabecera de cuenca.

Siembra para el desarrollo

En 1982, Juan Mamani inició una práctica que luego fue replicada por los pobladores, en beneficio de la cuenca del Chili. Empezó a sembrar agua en su fundo San Vicente de Palca. Aprovechó una depresión en el terreno y, a punta de pico y lampa, creó una laguna artificial de 5000 metros cuadrados, desviando parte del cauce de una acequia. Hoy Juan Mamani tiene tres espejos de agua en su fundo. En el centro poblado, hay 13 espejos de agua de distintos pobladores.

Ronald Fernández, secretario técnico del Consejo Regional de Recursos Hídricos de la cuenca, explica que la construcción de estos espejos de agua sirve para garantizar la seguridad hídrica de Arequipa, ya que el suelo actúa como esponja y filtra el agua. Metros más abajo, brota como manantiales que aportan al sistema de represamiento del río Chili.

En esta zona de suelo poroso y volcánico, se da la absorción de agua de forma natural con los bofedales. Sin embargo, por el cambio climático estas estructuras naturales han ido desapareciendo. Se estima que en la zona existen 4000 hectáreas de bofedales, que almacenan cerca de 32 millones de metros cúbicos de agua (la cantidad de una represa pequeña), pero, por el cambio climático, se han perdido 1500 hectáreas. Los espejos artificiales están compensando esa pérdida.

Cristina Portocarrero del Consorcio para el Desarrollo Sostenible de la Ecorregión Andina (Condesan) explica que, además de ser fuente de recarga de acuíferos, estos espejos propician el incremento de pastizales. A mayor vegetación menor erosión del suelo, por ende, se reducen los huaicos y las represas se contaminan menos con material que da turbidez.

Los beneficios de propiciar más acciones como esta repercuten en el pago del recibo de agua. Si el agua represada es más limpia, Sedapar destinará menos recursos al tratamiento para potabilizarla.

Los beneficios de forestar cabeceras de cuenca son muchos, pero, al momento de pensar cómo utilizar el presupuesto, las autoridades piensan poco en la forestación y más en la construcción de embalses, explica Isabel Calle, de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA). La especialista señala que propiciar infraestructura verde puede resultar más barato y efectivo que hacer obras con cemento.

Retribución

Diversas instituciones dedicadas a la conservación del agua se encuentran realizando investigaciones y proyectos en Chalhuanca. Existe una iniciativa para que este poblado sea beneficiario del Mecanismo de Retribución por Servicios Ecosistémicos (MRSE).

Esta norma aprobada el 2014 propone que se destine parte del pago de los recibos de agua de los usuarios a la protección de zonas donde nacen los ríos. Hay regiones como Cusco, donde ya se aplica. En Arequipa, se estaría aplicando al 2019. 

Condiciones de vida

La siembra de agua también trajo mejoras laborales a los pobladores de Chalhuanca. Como sus vicuñas tienen más vegetación y agua disponibles, la calidad de su carne y lana es mejor. Se agruparon en la asociación Colca Camel y han conseguido que les paguen más por su fibra, que antes era vendida sin categorizar y ahora tiene un mejor tratamiento.

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