Anemia a la baja

Cambio de tendencia luego de varios años de estancamiento.

Editorial Editorial
09 Feb 2020 | 5:42 h

Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) publicada recientemente, la anemia ha retrocedido luego de varios años de estancamiento. Según los datos, en el año 2018, la anemia en niños entre 6 meses y tres años de edad fue de 43,5%, en tanto que el 2019 fue de 40,1%. La caída fue de 3,4%, es decir, 43 mil niños superaron este pernicioso mal.

Las regiones que registran más avances son Lima Metropolitana, que tiene la mayor población de niños con anemia, y donde esta enfermedad aumentó los últimos años. Otras cinco regiones, Pasco, Amazonas, San Martín, Ica y Áncash, registran caídas importantes, las dos primeras por encima del 8%. Lamentablemente, Cusco y Puno han seguido retrocediendo, reportando un aumento de la anemia que llega a 75% y 69%, respectivamente.

Si corre la cortina del cambio general de la tendencia, se conocerá que tras las cifras se encuentra una intensa movilización durante el año pasado, desde los centros de salud, municipios y programas sociales.

No es lo único; ello obedece a un ajuste de política y cambio en la gestión. Para empezar, las ministras del MIDIS y del MINSA, que durante el año 2018 perdieron tiempo y esfuerzos disputando el liderazgo de la lucha contra la anemia, fueron reemplazadas, instalándose un clima de cooperación intersectorial. Además, la estrategia que privilegiaba la atención médica fue complementada con visitas domiciliarias y sesiones demostrativas, y el concurso de más de 20 mil promotores comunitarios que socializaron la información y crearon redes de protección y seguimiento en el terreno, incorporando activamente a los municipios en la lucha contra la anemia.

Hay mucho por hacer y es latente el riesgo de la falta de sostenibilidad que ha echado a perder avances en otras regiones. Sin embargo se abren mayores posibilidades, incluyendo la instalación de programas financiados por el sector empresarial junto al Estado, como el que acaba de iniciar Antamina en Áncash, con el apoyo del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU.

El nuevo Congreso puede hacer mucho por la anemia, especialmente dos acciones en el corto plazo, como la aprobación la ley de fortificación del arroz para reducir las deficiencias nutricionales en coordinación con las políticas de salud y los productores agrarios, e institucionalizar mediante ley los programas de acompañamiento de los municipios a través de los promotores comunitarios, incorporando estas actividades al marco presupuestal y a la Ley Orgánica de Municipalidades.