De lealtades y traiciones

¿Es el VP Martín Vizcarra un traidor con Kuczynski o no?

14 Mar 2018 | 6:05 h

Quizá sea que la semana santa llega ahorita, pero Judas ha inundado la política, con acusaciones de traidor por todos lados.

Por ejemplo, a Horacio Cánepa, imputado de recibir sobornos para favorecer a Odebrecht en arbitrajes, lo llaman traidor en el PPC por acusar a Lourdes Flores de recibir dinero de la misma empresa, mientras a José Luis Sardón también le dicen traidor quienes creen que quiere pintar el TC de naranja destituyendo colegas.

Pero las principales acusaciones están en la liga mayor, como cuando el presidente Pedro Pablo Kuczynski señala a Martín Vizcarra de traidor sin mencionarlo pero con obviedad.

Con indudable interés, Keiko Fujimori saca la cara por el VP a quien hace poco denigraba y ahora llena de elogios y defiende diciendo que “el Sr. Vizcarra le debe lealtad al Perú, le guste o no le guste al Sr. Kuczynski”.

Para Keiko, en cambio, su hermano menor encarna la traición: “Aquí estamos los leales, los valientes, y si Kenji se quiere ir al lado de PPK, le decimos que nosotros no traicionamos la voluntad del pueblo”.

Pero el eje del debate sobre la lealtad y la traición está hoy en Vizcarra y el jaloneo del que es víctima entre los que le exigen que rompa su silencio tan elocuente y anuncie que, como Mercedes Aráoz, renunciaría si vacan a PPK, quemándole un poco la película al fujiaprismo; y los que, como Keiko y sus mototaxistas, lo endiosan y destacan que su lealtad no es con Kuczynski sino con ‘la constitución’.

Esto último es, desde un punto de vista, cierto pues a los VPs los eligen para reemplazar al presidente si este no puede seguir en el cargo. Como, por ejemplo, que Keiko lo destituya.

Pero hay otro punto de vista. A Vizcarra lo eligieron en una plancha que ganó con las justas con los votos de quienes querían evitar que Keiko Fujimori haga lo que está haciendo: demoler la democracia. Con esa lógica, una cosa sería reemplazar al presidente si algo le ocurre, y otra muy distinta haber llegado a un acuerdo con FP para ser ‘su’ presidente apenas destituyan a PPK. Algo que, de ser cierto sí parecería una traición.

Cada quien tiene su punto de vista, pero esta columna tiene la información de que Vizcarra —Sabina dixit—‘no deshoja las margaritas por miedo a que todas le digan que sí’ y que, en este momento, el primer VP ya decidió ‘cumplir la constitución’ y ponerse la banda apenas boten a PPK.

Pero toda decisión tiene un costo: si la vacancia de PPK fracasa y Vizcarra sigue ‘pero de qué callada manera’ —Milanés dixit— como hasta hora, quizá su próximo destino diplomático esté en la embajada en Kabul.

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