Artistas peruanos en Londres, por Mirko Lauer

Entre las galerías peruanas se encuentran Vesper Tzu, La Rebelde y Carlos Caamaño Espacio Fotográfico, que presentan obras de destacados artistas como Sonia Cunliffe y Ana de Orbegoso.

Paraiso Fair reunió a artistas latinoamericanos del 15 al 18 de octubre
Paraiso Fair reunió a artistas latinoamericanos del 15 al 18 de octubre

En estos días se ha inaugurado la primera feria de arte latinoamericano en Londres, Paraiso Art Fair, en este año inaugural dedicada a México, pero con una fuerte presencia de Perú. Participan galerías comerciales y también artistas independientes que residen en Gran Bretaña, se mueven en el circuito londinense o en su país de origen.

Tres galerías limeñas participan en el programa: Vesper Tzu, La Rebelde y Carlos Caamaño Espacio Fotográfico. La primera ha enviado a la artista Yone Makino; la segunda, a Bruna Denegri y Zoe Guillen; la tercera envió obras de nueve artistas, entre los que son más conocidos Sonia Cunliffe, Ana de Orbegoso y Luis Castro Mendivil.

Alejandra Morote Peralta se dedica a la comunicación y la catalogación. Como dice el catálogo, “explora el cuerpo, la memoria, el dolor y la vida cotidiana”. Ha trabajado entre Lima y Berlín, y es codirectora de la editorial independiente Consuelo Press. Tendrá una intervención este domingo 18: “Archivar con urgencia”.

Además de Morote, hay dos artistas independientes de obvio interés: Alessandra Rissi y Aquiles Paredes. Este último acaso es el peruano más original de toda la muestra. Nacido en Ayacucho, el artista trabaja en su taller del Cusco, donde produce sobre todo obras que elaboran sobre temas y técnicas de la textilería andina.

Para el Perú, Paraiso Art Fair es importante porque permite la vinculación con el mundo londinense del arte, rico en todo sentido: galerías, coleccionistas, museos e instituciones promotoras de la creación visual, y una mayor visibilidad. No es una feria para 100 % consagrados, pero sí un buen camino hacia la consagración.

Dos comentarios de Tarissa Revilla, curadora del stand de La Rebelde: “Cuando Bruna explora la veneración y la obsesión, detecta que ambas son inseparables del acto de crear. El tiempo invertido en cada pieza deviene un acto de perseverancia y una manera de expresar amor y nostalgia.

“Zoe, formada en arte, moda y diseño textil, se mueve a través de la escultura, el tejido, el dibujo, el video, las instalaciones y la performance. También la iconografía juega un papel importante (...). Lo sagrado es reinterpretado mediante la experiencia íntima de la feminidad, donde el sufrimiento deviene una forma de automitologización y de absurdo”.

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