Después de las fiestas, por Mirko Lauer
"Pasadas las Fiestas Patrias los dirigentes locales de Puno, elegidos o no, le van a seguir ofreciendo a la población la movilización contra el Gobierno central como programa".

Pasadas las Fiestas Patrias los dirigentes locales de Puno, elegidos o no, le van a seguir ofreciendo a la población la movilización contra el Gobierno central como programa. ¿En verdad les rinde? Por lo menos de aquí a febrero próximo, que es la fiesta de la Candelaria, la protesta contra Lima es algo que hacer en la política.
Sin duda buena parte de las furias puneñas se justifica a partir de las penosas cifras económicas y sociales. Pero la intensa focalización en el juego político de los partidos del Congreso, incluidos el Ejecutivo y Dina Boluarte, da la impresión de tener poco futuro. Es cierto que ha habido persistencia, pero no eficacia.
Que las furias del altiplano sean tan personalizadas en la figura de Boluarte, y que tiendan a omitir la responsabilidad de las fuerzas del orden, debilita mucho el discurso. También lo debilita la conducta relativamente asolapada de quienes conducen las movilizaciones dentro y fuera de la región.
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Todo esto conduce rápido a la sospecha que cuando Boluarte se vaya, los serios problemas de los puneños no se irán con ella. La pobreza de Puno, como las de Cajamarca o Huancavelica, es el tipo de situación fácil de explicar por la geografía, pero que ha demostrado ser resistente a los esfuerzos administrativos.
Pedro Pablo Kuczynski propuso hace poco un Plan Puno, acaso pensando en el exitoso Plan Marshall para la reconstrucción europea 1948-1952. Todo momento y región son buenos para este tipo de iniciativa, pero quizás asumir exclusivamente Puno podría ser visto como un premio a la violencia política, y por tanto un mal ejemplo.
Pero como medalla o como disuasión, algo va a tener que hacer el Gobierno frente a Puno. Puede incorporarlo a un programa multiregional para epicentros de la pobreza extrema. O podría poner finalmente en marcha, sin arrastrar los pies, el gasoducto del sur andino, un intenso reclamo de la zona, que ya tiene años.
¿Qué pueden decir sobre todo esto los elegidos al Congreso en Puno? ¿Las líneas partidarias borran las regionales? Llegando al Palacio Legislativo, las identidades locales se borran, salvo para hacer saludos banales a la tierra natal. Si Boluarte piensa quedarse todo lo que se dice, por lo menos que aproveche para amistarse con la región que más protesta contra ella.















