Nicaragua: UE penaliza a esposa e hijo de Daniel Ortega por atentar contra los derechos humanos

Rosario Murillo y Juan Carlos Ortega Murillo, esposa e hijo del presidente de Nicaragua, son sancionados por ser responsables de graves violaciones a las libertades personales y a la democracia en su país.

Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua es acusada por la UE de violar los derechos humanos de los ciudadanos. Foto: EFE
Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua es acusada por la UE de violar los derechos humanos de los ciudadanos. Foto: EFE
Mundo LR

Este lunes 2 de agosto, la UE—comunidad económica y política conformada por 27 países de Europa—ha extendido sus sanciones contra el régimen de Nicaragua a los familiares directos del actual presidente, Daniel Ortega, por atentar contra los derechos humanos de los ciudadanos nicaragüenses. Asimismo, junto con ellos son en total ocho las nuevas autoridades penalizadas por la organización internacional.

La UE acusa a Rosario Murillo, vicepresidenta del Gobierno y esposa del mandatario nicaragüense, y a Juan Carlos Ortega Murillo, director de uno de los principales canales de televisión del país, líder del Movimiento Sandinista 4 de mayo e hijo de la pareja, de ser “responsables de graves violaciones de los derechos humanos y/o en acciones que socavan la democracia o el Estado de Derecho en Nicaragua”.

Los altos cargos sancionados, que se elevan hasta el momento a 14, tendrán como castigos impuestos por la UE la prohibición de entrada a sus 27 Estados y la congelación de cualquier bien que dispongan en territorio comunitario. En esa línea, ningún ciudadano ni empresa europea podrá facilitarles recursos financieros.

El Alto Representante de Política Exterior de la UE, Josep Borrell, advirtió a inicios de julio ante el Parlamento Europeo de la grave crisis del país centroamericano: “Nicaragua ha entrado en una espiral represiva” cuyo objetivo sería “la eliminación de los competidores para [las elecciones presidenciales y parlamentarias] del 7 de noviembre”.

Entre las acusaciones, la vicepresidenta Murillo es denunciada por alentar y justificar la represión ejercida por la Policía Nacional de Nicaragua contra las manifestaciones de la oposición en el 2018. De igual forma, según el Boletín Oficial de la UE en junio del presente año, la segunda a la cabeza del régimen desacreditó a periodistas independientes y amenazó públicamente a la oposición nicaragüense.

De igual manera, la coacción en Nicaragua se agravó este fin de semana con la detención de un séptimo candidato presidencial. Al respecto, la UE señaló en un comunicado que este accionar “ilustra tristemente la magnitud de la represión en Nicaragua y proyecta una imagen inquietante para las próximas elecciones”.