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Periodista a la que intentaron humillar por vender empanadas: “No me da vergüenza”

“Sin miedo al éxito”. La reportera boliviana Karla Villaroel no se dejó amilanar cuando su amiga intentó humillarla por vender desayunos en un centro de vacunación anti-COVID-19. Conoce su historia de superación.

Karla prefirió no decirle nada más a su conocida porque “no valía la pena” y decidió compartir su historia para ayudar a otros amigos que pasan por lo mismo. Foto: captura / Facebook
Karla prefirió no decirle nada más a su conocida porque “no valía la pena” y decidió compartir su historia para ayudar a otros amigos que pasan por lo mismo. Foto: captura / Facebook
Mundo LR

El último fin de semana, la periodista Karla Beahed Villaroel Vaca aprovechó su tiempo libre para vender sándwiches y empanadas afueras de la Escuela Militar de Ingeniería (EMI), una institución que es utilizada como un centro de vacunación anti-COVID-19 en Bolivia.

Sin embargo, su emprendimiento fue criticado por una de sus amigas que le preguntó: “¿Qué pasó Karla, el periodismo no te da la plata, tan bajo has llegado? ¿No te da vergüenza?”, a lo que Karla le respondió: “¡No me da vergüenza, sin miedo al éxito!”. Luego decidió contar su experiencia en Facebook, la cual se llenó de mensajes de aliento y admiración.

En una entrevista que concedió a la Radio El Deber, la reportera comentó que fue su madre, Beatriz, quien empezó la venta de empanadas, pero después de un tiempo dejó de hacerlas, por lo que su hermana continuó con el negocio para comprarse un nuevo celular, pues el que tenía estaba dañado.

“En una entrevista de mis coberturas en los puntos masivos de vacunación me di cuenta que había mucha gente y que durante las mañanas no vendían nada. Ese día llegué de mi trabajo y para ayudar a mi hermana le dije que vendamos empanadas en la EMI, que está a tres cuadras de mi casa. Entonces ella me pregunta si me daba vergüenza y le dije que no, y que yo haría sándwich”, sostuvo.

Mira el video:

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Es así que Karla y su hermana prepararon los alimentos el viernes 9 por la noche, hasta las 2:00 a. m. del sábado 10 de julio. Durmieron dos horas porque se levantaron a las 4.00 a. m. para freír las empanadas y hacer los sándwiches que esa mañana vendieron.

Las dos jóvenes colocaron su puesto en el exterior de la EMI, pero tras un par de horas no habían vendido casi nada, por lo que Karla le dijo a su hermana “ponme las empanadas y algunos sándwiches en la charola que iré a deambular ofreciendo a las personas que están en las filas”.

Karla Beahed Villaroel Vaca contó su historia de superación en Facebook. Foto: captura / Facebook

Su hermana, algo incrédula le preguntó “pero te van a reconocer, ¿no te va a dar vergüenza?”. Y efectivamente, la reportera contó que encontró a varios vecinos que la reconocieron, pero a ella no le importó, al contrario, utilizó eso como un “gancho” para vender sus productos.

A quienes me reconocieron, les pedía que me compren y así vendí todo, hasta los refrescos de canela que hice”, relató.

Tras el arduo trabajo del fin de semana, Karla compartió las fotografías que le tomaron en su muro de Facebook acompañado de un texto. “¡No me da vergüenza, sin miedo al éxito! Así le respondí a la señorita que me escribió para burlarse de mí por vender empanadas y sándwiches los fines de semana. Ella me dijo de manera burlesca: ¿Qué pasó Karla el periodismo no te da plata?, ¿tan bajo has llegado? ¿No te da vergüenza?”.

Esta es la publicación en redes sociales que realizó la joven periodista. Foto: captura / Facebook

La joven contó que fue una amiga que le escribió ese mensaje por WhatsApp al ver su estado donde ella ofrecía empanadas a sus contactos. “Fue una amiga, que se dedica al modelaje y a la cual llevé para que trabaje a un canal, quien me escribió esto, pero yo lo tomé de una buena manera y le respondí”, resaltó.

Karla prefirió no decirle nada más a su conocida porque “no valía la pena” y decidió compartir su historia para ayudar a otros amigos que pasan por lo mismo. “Lo que importa son las ganas de salir adelante, vergüenza es robar, vergüenza es ser mediocre por burlarse de las ganas que tiene una persona de salir adelante buscando ingresos de manera honrada (...)”, finalizó en Facebook, la joven que trabaja cuatro años en el rubro del periodismo.