“Keiko socava reputación de instituciones y daña credibilidad de Perú”, afirma columnista

“No soportó la derrota por un margen tan estrecho (...). Lo mejor que podría hacer Fujimori sería retirar sus alegaciones y asumir la derrota. Pero eso no pasará”, dijo el profesor Francisco Herranz en Sputnik.

"Prolongar el pleito está provocando más y más inestabilidad e incertidumbre", indicó el periodista español en su artículo. Foto: composición de LR/EFE/captura de Sputnik
"Prolongar el pleito está provocando más y más inestabilidad e incertidumbre", indicó el periodista español en su artículo. Foto: composición de LR/EFE/captura de Sputnik
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Casi un mes después de la segunda vuelta presidencial, en Perú todavía se desconoce quién gobernará el país en los próximos años. Con la victoria en urnas de Pedro Castillo, todo está en manos del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ante la campaña legal emprendida por Keiko Fujimori.

Un intento de anular acatas de mesa en zonas donde ganó Castillo, que ha sido informada en el extranjero y en algunos casos deplorado por diferentes actores. Este martes 29 de junio Francisco Herranz, máster de Comunicación Política, se unió a las voces críticas.

En su más reciente artículo publicado por la agencia Sputnik, titulado “Perú y Fujimori: Sembrar dudas solo fomenta la inestabilidad”, lamentó que la lideresa de Fuerza Popular “no soportó la derrota por un margen tan estrecho”.

“A medida que ha ido avanzando el lento y transparente —se transmite por televisión— proceso de validación del resultado y viendo que éste no la beneficia como ella presuponía, Fujimori empezó a movilizar todos los resortes disponibles a su alcance”, señaló.

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Herranz, quien es profesor universitario en España y también editorialista, aseguró que Fujimori “socava la reputación de las instituciones peruanas y, en general, hace mucho daño a la credibilidad de este país andino azotado no solo por la pandemia y la crisis económica, sino también por numerosos casos de corrupción”.

Todo comenzó cuando la excongresista solicitó la nulidad de 200.000 votos pertenecientes a 802 mesas a nivel nacional. “Esa es la tarea que ahora desempeña el JNE no sin pocas presiones”, acotó Herranz.

“La última jugada fue reclamar al jefe del Estado saliente, Francisco Sagasti, que un grupo de auditores internacionales, concretamente de la Organización de Estados Americanos (OEA), revise las impugnaciones presentadas”, narró.

Un llamamiento que, en su opinión, “supone una evidente desautorización del JNE, porque no tuvo en cuenta sus acusaciones de presunto fraude masivo”.

Resultados de Keiko Fujimori y sus contrincantes en el balotaje de las elecciones presidenciales en Perú. Infografía: AFP

Ya el Jurado Nacional de Elecciones rechazó aquellos reclamos que fueron presentados fuera de plazo o que no cumplieron los requisitos necesarios para ser considerados.

Así como hizo el periódico La Jornada en una editorial reciente, mencionó que la renuncia de Luis Arce Córdova, representante del Ministerio Público en el pleno del JNE, “sería (por) su estrecho vínculo con el entorno de Fujimori”.

“La actitud de Fujimori no es nada ejemplar. Sembrar dudas sobre el proceso electoral, cuando este ha sido avalado internacionalmente, representa una conducta muy poco democrática que puede tener graves consecuencias sociopolíticas”, consideró.

De hecho, agregó: “Lo mejor que podría hacer Fujimori sería retirar sus alegaciones y asumir la derrota. Pero eso no pasará”.

Una línea en la que coincidieron columnistas del diario The New York Times la semana pasada, cuando escribieron que “la señora Fujimori se ha negado a aceptar la derrota, alegando infundadamente que las elecciones fueron fraudulentas”.

“Prolongar el pleito está provocando más y más inestabilidad e incertidumbre, y alimenta el nerviosismo de una sociedad civil ya de por sí cansada por las duras circunstancias”, afirmó Herranz.