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México: vendedor de verduras se graduó como ingeniero a los 84 años

Felipe Espinosa cursó cinco años en la universidad de Puebla y ahora quiere seguir una maestría.

Octogenario terminó los estudios de Ingeniería en Procesos y Gestión Industrial. Foto: BUAP
Octogenario terminó los estudios de Ingeniería en Procesos y Gestión Industrial. Foto: BUAP
Mundo LR

“Nada más se vive una vez”, dice Felipe Espinosa, de 84 años, cuando le preguntan por qué decidió empezar a estudiar Ingeniería. Hace poco, este octogenario logró culminar el programa de pregrado en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), en México.

Espinosa, quien es vendedor de frutas y verduras en el mercado de Tepeaca (Estado de Puebla), se matriculó en la carrera de Ingeniería en Procesos y Gestión Industrial cuando tenía 79 años. Después de aprobar cursos como Logística Inversa o Razonamiento Algorítmico, este adulto mayor apunta al posgrado.

“Quiero seguir con la maestría”, comentó Felipe Espinosa para El País. Hace 48 años descubrió su vocación ingenieril cuando trabajaba como barrendero en una empresa petroquímica, cuyos procesos le fascinaron. “Allá convertían gas en materia prima”, explicó el famoso habitante de Puebla, una ciudad grabada en la historia bélica del país.

La tecnología no fue obstáculo

La BUAP, un centro académico que el año pasado estuvo enlutado por el homicidio de cuatro personas, destacó el empeño del “universitario de mayor edad, quizá, en la historia” de esta casa de estudios. Espinosa contó en el boletín de su universidad que la tecnología no fue un obstáculo para culminar sus estudios.

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“Le tiene usted que echar ganas, como dicen. Si es uno chango viejo, hay que hacer maromas nuevas y allí se iguala usted con los jóvenes. La superación del humano está en la mente, es una cosa muy grande la mente”, relató el hombre que de joven trabajó la tierra, fue obrero e ingresó al Ejército en 1962.

Este célebre egresado es padre de cinco hijos, uno de ellos es su colega. Para él, seguir el pregrado implicó despertar durante cinco años a las 4.30 a. m., tomar dos autobuses y hacer un recorrido de hasta dos horas para llegar temprano a clases.

El flamante ingeniero de la BUAP nunca dejó de vender cebollas, chile, limón y tomates. Felipe Espinosa asegura que la edad no fue impedimento para cumplir sus objetivos académicos. “Sí se puede. ¿Qué me detiene? Oigo bien, veo bien, razono bien, no tengo la mente hueca. El estudio es grandioso: se estudia para la superación, para una vida mejor”, concluye.