¿Guaidó y EE. UU. fracasaron o fue una trampa de Maduro? [CRÓNICA]

Augusto Delafuente
5 05 2019 | 00:14h

30 de abril en Venezuela. Tras el intento de Guaidó y López, EEUU hizo lo que no acostumbra: reveló un plan en el que tres altos mandos venezolanos se echaron para atrás. En realidad, ¿fue una trampa tendida por Maduro?, ¿por qué no tuvo éxito el golpe?

The Guardian, BBC, Agencias

El 30 de abril, con la luz del amanecer, apareció un Juan Guaidó envalentonado, vigoroso, y a su lado estaba Leopoldo López, el más emblemático de los dirigentes políticos apresados en Venezuela en los últimos años, quien acababa de ser liberado por miembros del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin).

Con ellos se mostró un grupo de hombres armados en una vía cercana a la base aérea La Carlota, en Caracas. Efusivo, Guaidó declaró que en ese momento se iniciaba la "fase final de la Operación Libertad" con un discurso que parecía destinado a la leyenda. “Hoy, soldados valientes, leales a la Constitución, han escuchado nuestro llamado", proclamó.

Parecía que algo significativo sí estaba en marcha. Ahora se sabe que sí hubo un plan diseñado para relevar el gobierno de Maduro. Se sabe que miembros claves del aparato de poder debían desertar (Christopher Figuera, el jefe del Sebin, ya lo había hecho, liberando a López del arresto domiciliario). Maduro iba a volar con "dignidad" a Cuba. "Todo esto se había puesto por escrito, en un documento de 15 puntos, según los funcionarios en Washington", refiere The Guardian. Pero aún no está claro si este plan de veras pudo funcionar, o si algunos de los supuestos desertores estaban tendiendo una trampa.

PUEDES VER Juan Guaidó comparó a Nicolás Maduro con Alberto Fujimori

Ocurrió un día antes

El plan se hizo un día antes de lo previsto.

"Se suponía que la Operación Libertad alcanzaría un clímax con protestas masivas programadas para el miércoles". Vanessa Neumann, la enviada de Guaidó al Reino Unido, dijo que se tenían informes de que Maduro se había enterado del plan e iba a arrestar a Guaidó. "La decisión de ir el martes en lugar del miércoles fue una decisión operativa, tomada en respuesta a los nuevos informes que obtuvimos", dijo Neumann a The Guardian. 

El 30, al mediodía, el impulso ya estaba desapareciendo. Después de dirigirse a la multitud, Guaidó y su equipo se desvanecieron, la multitud se quedó en la plaza. Aparte del jefe del servicio secreto, Figuera, ningún gran nombre del chavismo había cambiado de bando. 

PUEDES VER EE.UU. aseguró que "la represión" de Maduro en Venezuela "no tiene límites"

En Washington, los halcones de la administración de Trump observaron consternados cómo se desvanecía el levantamiento.

La administración de Trump reaccionó como si hubiera sido personalmente traicionada, y dio el paso inesperado de difundir detalles que normalmente se mantienen en secreto. El asesor John Bolton nombró a tres poderosos funcionarios que, según él, habían estado negociando la salida de Maduro: el ministro de Defensa, Vladimir Padrino; el presidente del Supremo, Maikel Moreno; e Iván Hernández, de inteligencia.

Mike Pompeo afirmó que el avión de Maduro esperaba el despegue y los rusos lo persuadieron de que no se fuera. Trump fustigó a Cuba. Elliott Abrams apareció en un canal, dando una descripción de los 15 puntos del documento que los desertores debían haber firmado.

PUEDES VER Trump garantizó a Putin que Venezuela pagará su deuda si ayuda a tumbar a Maduro, afirma Bayly

"Es una idiotez"

Entonces, si bien la versión oficial era que el levantamiento lo hicieron las masas venezolanas, lo que hizo el gobierno de Trump reforzó el mensaje de que se había hecho en Washington. "Es una idiotez. No sé lo que creen que están haciendo, pero están socavando los esfuerzos de la oposición para lograr sus objetivos", dijo Eva Golinger, autora de libros sobre Chávez.

El Washington Post informó sobre una confrontación en la Casa Blanca, entre los halcones de Bolton y el general Paul Selva, del Estado Mayor. Cuando Selva presentó el caso en contra de una escalada arriesgada de los EEUU fue interrumpido por asesores de Bolton que exigían opciones militares. Hasta que el general Selva, normalmente de modales amables, golpeó con la mano la mesa y la reunión se suspendió antes de tiempo.

Fulton Armstrong, antes experto de la CIA para América Latina, dice que le preocupan los llamados a la acción. "Estos muchachos (de la gestión Trump) están tan desesperados por una victoria, con tanta testosterona en sus venas, estoy realmente preocupado de que vayan a hacer algo realmente estúpido".

Video recomendado