Incertidumbre por la salud  de Bolsonaro

Elecciones en Brasil. Aunque los médicos afirman que evoluciona bien, Jair Bolsonaro volvió a cuidados intensivos tras una complicación de la cirugía de emergencia. No se sabe si podrá participar en último tramo de la campaña electoral.

Elecciones en Brasil. Aunque los médicos afirman que evoluciona bien, Jair Bolsonaro volvió a cuidados intensivos tras una complicación de la cirugía de emergencia. No se sabe si podrá participar en último tramo de la campaña electoral.

Las elecciones en Brasil serán recordadas por ser una de las más inciertas en la historia democrática del gigante de Sudamérica. Esta vez, pese a que ya se clarificó la situación de Lula da Silva con su retiro, el proceso electoral se mantiene en la confusión por el estado de salud del candidato ultraderechista Jair Bolsonaro. 
El ahora favorito para la primera vuelta de los comicios en Brasil, acuchillado durante un mitin hace una semana, agravó la incertidumbre que reina desde hace meses.
Bolsonaro está hospitalizado desde que fue atacado por un hombre que dijo haber reaccionado frente a sus "radicales propuestas" y ha sufrido heridas en el abdomen y los intestinos, que el miércoles obligaron a someterle a una segunda operación de emergencia.

DUDAS EN SU CAMPAÑA

Los médicos han dicho que "el paciente evoluciona bien", pero ha sido ingresado nuevamente en terapia intensiva, y no han dado una sola pista sobre su posible alta y mucho menos sobre las posibles restricciones que tendrá una vez que abandone el hospital.

Esa situación siembra dudas sobre su posible participación en lo que resta de campaña para las elecciones del 7 de octubre, cuando se celebrará la primera vuelta de un proceso para el que los sondeos lo tienen como favorito, con un 26% de las simpatías.
La incertidumbre se ha instalado entre su propia gente, al punto de que Hamilton Mourao, su compañero de fórmula como candidato a vicepresidente, baraja la posibilidad de "consultar" a la justicia electoral sobre la posibilidad de sustituir a Bolsonaro en los debates que restan entre los aspirantes a la presidencia.

"Es una alternativa", declaró Mourao, general de la reserva del Ejército de línea dura y quien, al igual que Bolsonaro, defiende la dictadura que gobernó entre 1964 y 1985.
Con el 26% de simpatías que le atribuyen los sondeos, Bolsonaro, capitán de la reserva del Ejército, tendría asegurado un lugar en la segunda vuelta de las elecciones, que se celebraría el próximo 28 de octubre si ningún candidato supera el 50% de los votos.
Pero las consecuencias de la cuchillada que sufrió el pasado día 6 tampoco garantizan hasta ahora que pueda participar en actos o debates que serían realizados para la segunda vuelta, para la que solo quedarán dos candidatos.

SOLO A HADDAD

De acuerdo a los sondeos, en esa eventual instancia, Bolsonaro perdería contra la mayoría de sus posibles adversarios: el laborista Ciro Gomes, que para la primera vuelta tiene un 11%, la ecologista Marina Silva (9%) y el socialdemócrata Geraldo Alckmin (9%).
El candidato de ultraderecha, según las encuestas, solo podría ganar a Fernando Haddad, quien ha asumido la candidatura del Partido de los Trabajadores (PT) después de que el exmandatario Lula da Silva fuera vetado por la justicia electoral.

Haddad ha entrado en el pleito con meses de atraso y confía en su capacidad de "encarnar" a Lula y "heredar" el apoyo al expresidente, pero los primeros sondeos le han atribuido un 8% de respaldo, cuando faltan solo tres semanas para la primera vuelta.❧ 

DISTORSIÓN

Factor Lula. El fuerte apoyo del electorado a Lula era un factor que añadía incertidumbre al proceso. Lula, quien cumple una pena de 12 años, tenía apoyo del 40%. Había sido inscrito como candidato por el PT pese a tener sentencia en segunda instancia, lo que prohíbe la norma electoral. 

Brasilia, EFE 

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