Anciano conmueve redes al dar clases de ajedrez gratis a niñas y niños

Vestido de saco y corbata, el anciano, de 78 años, no duda en darle clases de ajedrez a quién se lo pida y sin cobrar un solo centavo.

7 Ago 2018 | 11:39 h

Vestido de saco y corbata, el anciano, de 78 años, no duda en darle clases de ajedrez a quién se lo pida y sin cobrar un solo centavo.

Puede que algunos ancianos deseen pasar sus últimos años de vida disfrutando en familia, gozando de su jubilación o cuidando de sus nietos pero este no es el caso de Juan Hernández, el hombre de 78 años, prefiere enseñar sin pago alguno lo que una vez aprendió a jugar muy bien: el ajedrez.

Apoyado en una mesa, con una silla, dos tableros del juego y con un cartel que dice: "Niñas y niños: enseñanza gratis. También pueden jugar", el hombre brinda su tiempo y enseñanza a miles de residentes y transeúntes que pasan por La Vega Central, en Chile.

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La foto de Hernández se hizo viral al ser compartida en Twitter. En la instantánea se ve al adulto mayor vestido de saco y corbata, con un sombrero gris y con una leve sonrisa. Si bien, Hernández no es el único ajedrecista de la zona, su trato amable con los niños y buena disposición para enseñarles a jugar lo han convertido en el favorito del punto capitalino.

En el aviso, el ajedrecista también incluye su número telefónico, al que pueden llamar en caso de requerir clases particulares. "Hago clases a domicilio en la población Yungay de La Granja. Ahí lo único que cobro es la lomoción, si es que es muy lejos”, señaló Hernández.

Consultado sobre su labor, el anciano aseguró que le apasiona enseñar y aprender y que algunas madres aprovechan el espacio que tiene en la plaza para dejar a sus menores hijos e ir a hacer sus compras. “Me encanta aprender, me gusta conversar”, agregó.

El anciano ajedrecista asegura que disfruta de la compañía  de quienes lo vienen a ver y afirma que es feliz de saber que sus hijos están orgullosos de él y de su trabajo.

La historia de Hernández ha demostrado a miles de usuarios que cuando algo te apasiona podrías hacerlo para siempre.

 

 

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