Arequipa gastó 1,6% del presupuesto para enfrentar al nuevo coronavirus

CRÓNICA DE LOS DESACIERTOS. A nivel nacional la región mistiana es la sexta con más infectados. Los desaciertos de la gestión regional obligaron a una intervención del gobierno nacional con un comando regional Covid-19 para enfrentar la pandemia. No solo hubo deficiencias en el gasto de los recursos transferidos, también faltó un plan integral para capear la crisis sanitaria.

La Republica
En problemas. Tras evidenciarse un caso de coronavirus dentro de hospital Honorio Delgado, se tuvo que cerrar parte del nosocomio para poder desinfectar.

Juan Carlos Soto

Fiorella Montaño

Arequipa

Los sonidos metálicos de algunas cacerolas irrumpen en la silenciosa noche arequipeña. En pleno toque de queda, varios ciudadanos desde azoteas y balcones de sus casas protestan contra Elmer Cáceres Llica, el gobernador mistiano. Son manifestaciones que reflejan el descontento ciudadano por la forma cómo la autoridad y funcionarios enfrentan la pandemia del COVID-19.

La primera semana de marzo se detectó al primer infectado. Era un ciudadano arequipeño radicado en Londres que eligió tomar vacaciones en su tierra natal. Para esa fecha, el Gobierno Regional de Arequipa (GRA), que encabeza Cáceres, no tenía el plan para reforzar los servicios de salud y enfrentar lo que se venía.

Según la resolución ministerial 095, este documento debió presentarse el 20 de marzo como plazo último. No se cumplió. Lo que había era un plan muy genérico observado por el Ministerio Público. Para la fiscal de Prevención del Delito, Esther De Amat Loza, este consideraba acciones generales, no detallaba estrategias ni el diagnóstico del sector. Advirtió, por ejemplo, carencia de procedimientos a seguir en la atención a los pacientes covid-19, el destino de los fallecidos, los recursos humanos y logísticos a emplear. No se cumplía los protocolos de bioseguridad, eso podía provocar contagios en el personal médico y en pacientes internados por otros motivos.

En lugar de un plan articulado, Cáceres y su entonces funcionario de confianza en Salud, Dember Muñoz -ahora ya destituido- lanzaron algunas ideas sueltas. Por ejemplo, propusieron como hospital covid-19 un centro de salud de la Universidad Nacional de San Agustín (Unsa) sin camas de hospitalización ni equipos para pacientes con insuficiencia respiratoria, convocar a un grupo de científicos para buscar la cura del mal (como si fuese tan fácil), traer médicos cubanos, elaborar protocolos regionales de atención y farmacológicos cuando estos instrumentos el Ministerio de Salud ya los había oficializado.

El representante del Defensor del Pueblo, Ángel Manrique Linares, lamentó la pérdida de mucho tiempo, eso podía costarle vidas a Arequipa. Dijo que correspondía al GRA articular una propuesta de un sistema de salud único con la participación de EsSalud, clínicas privadas, Fuerzas Armadas, Policía, etc.

En la región Arequipa, hay más de 600 mil asegurados. El jefe de la Red de EsSalud, Edilberto Salazar Zender, sostiene que envió varias solicitudes para insertarse en la estrategia regional. Nunca hubo respuesta. Lo mismo le ocurrió al rector de la Unsa, Rohel Sánchez Sánchez, quien puso a disposición un laboratorio para detectar a los pacientes infectados y su pool de científicos. Tampoco contestaron.

Gasto presupuestal

Cáceres y sus funcionarios se quejaron de la falta de apoyo del gobierno. Sin embargo, su gestión figura entre las regiones con peor ejecución del presupuesto asignado para combatir la pandemia. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) le transfirió S/ 6 millones 900 mil. Gastó el 1.6% en algunos suministros médicos, útiles de limpieza y cocina. De los más de 6 millones, asignaron S/ 1 millón 72 al Honorio Delgado Espinoza, el hospital para el internamiento de pacientes covid-19, no gastaron un sol. El hospital Goyeneche tampoco ejecutó los S/ 771 mil transferidos.

Javier Rospigliosi, gerente de Planificación y Presupuesto del GRA, justificó esa lentitud debido a que la transferencia del dinero se efectuó hace 15 días. Agrega que ahora en el mercado hay carencia de insumos y profesionales médicos. Por eso no se gasta rápido.

Tras la emergencia sanitaria nacional, el MEF transfirió más de S/ 157 millones 168 mil a los gobiernos regionales para implementar hospitales, compra de equipos de bioseguridad, contratación de personal de salud.

Sin embargo, otras regiones fueron más expeditivas. El Gobierno Regional de Ica, por ejemplo, gastó 63.7%, Lima 38.1% y Ayacucho 31.5%.

Pese a no haber gastado esos recursos, Rospigliosi señaló que usaron dinero del canon para mejorar los servicios de salud. Destinaron cinco millones a la ampliación de la emergencia del hospital Honorio Delgado, 8 millones en la del hospital Goyeneche y S/ 7 millones en la remodelación de la sala de cuidados intensivos, cuidados intermedios y sala de observación del Honorio Delgado.

Estas obras aún no concluyeron y no se conoce fecha de entrega. La única inversión que terminó el GRA es la implementación del laboratorio clínico de la gerencia para realizar el diagnóstico de casos de covid-19. Esta obra demandó medio millón de soles.

Hospitales y médicos en cuarentena

Cáceres planteó la peregrina idea de un protocolo regional para atender a los pacientes covid-19, pese a que el Ministerio de Salud ya aprobó uno en marzo pasado. Las consecuencias de esas inconsistencias se vieron después. El Ministerio Público lo había advertido, la carencia de protocolos de bioseguridad podía provocar contagios. Algunos médicos confirmaron a La República que hasta la primera semana de abril se atendía sin procedimientos. Ahora hay contagios de los profesionales de los hospitales Honorio Delgado, Goyeneche y Camaná.

En el Honorio una paciente ingresó por una dolencia cardiaca, la internaron en Medicina, cuando empezó a mostrar sintomatología de covid-19 se le realizó el descarte y dio positivo. Se contagiaron cinco, entre médicos y técnicos. En el Goyeneche una menor internada en un área común también dio positivo a la prueba. Ambos hospitales fueron cerrados mientras se les desinfectaba. La Gerencia Regional de Salud de Arequipa no da razón de cuál será el centro médico donde ahora se atenderán los nuevos casos.

En la provincia de Camaná también se replicó esa situación. Internaron a un paciente sin saber que tenía coronavirus. Ese nosocomio también entró en cuarentena.

Si bien oficialmente se conoce sobre 4 casos de fallecidos con covid-19 en la región, se mandó a incinerar más de 8 cuerpos por ser sospechosos de coronavirus. Luego, en cuatro de ellos se descartó la enfermedad.

Ante tantos yerros, el miércoles pasado, la jefa del Comando Operativo Covid-19, Pilar Mazzetti, instaló un comando regional para enfrentar la pandemia. Son varias instituciones que intentarán detener la escalada de casos y muertes. Mazzetti los alentó a dejar sus diferencias, sino Arequipa lo puede pagar bien caro.

Estrategia no funciona si hay personas en la calle

En los mercados y bancos de Arequipa parece que no hubiese pandemia. Hay muchas aglomeraciones. El distanciamiento social no se cumple.

Autoridades de la ciudad trataron de reducir la afluencia de personas a los centros de abastos del cono sur y norte. Primero se redujo su horario de atención, hasta las 13:00 horas. También se cerró varias veces para proceder con la desinfección.

El último jueves autoridades evaluaron medidas para contener a las personas que acuden con masividad a mercados. Se tomaría la decisión de destinar dos días para la atención del público y uno para los mayoristas. Luego los mercados permanecerían cerrados.

Las personas también incumplen con la inmovilización. En abril, en Arequipa se detuvo a 476 ciudadanos que incumplían con el toque de queda y se ha intervenido a 6 mil 807 personas por salir de su vivienda sin motivo. Víctor Zanabria, jefe policial de la región, indicó que se está destinando a mil 500 oficiales por turno. La población aun no interioriza que debe mantenerse en su vivienda.