IATA establece criterios para detectar la COVID-19 en los vuelos

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17 Jun 2020 | 18:31 h
La Republica

La Asociación de Transporte Aéreo Internacional también pidió que los gobiernos continúen brindando ayudas a las aerolíneas.

La Asociación de Transportes Aéreo Internacional (IATA en inglés) señaló criterios para la detección de casos o presuntos casos con COVID-19 en los viajes realizados en avión.

Mediante comunicado, indicó que los gobiernos que realicen las pruebas a los pasajeros que arriben de países de alto riesgo deben utilizar un test que ofrezca los resultados rápidos, de uso sencillo, gran alcance y con una alta tasa de fiabilidad, además de que deben ser asequibles y no representar un obstáculo económico o logístico a los viajes.

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“Las aerolíneas se están comprometiendo a reducir el riesgo de transmisión de la COVID-19 en los vuelos. La prueba de detección puede jugar un papel muy importante, pero debe implementarse en línea con la guía global para la reanudación de la aviación de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), con el fin de facilitar el transporte aéreo”, señaló Alexandre de Juniac, director general y CEO de IATA.

Señaló que los resultados de las pruebas deben de darse en el plazo estándar de un hora, llevarse a cabo cientos de pruebas cada hora y que lo falsos negativos y positivos deben estar por debajo del 1%.

Asimismo, consideran ideal que esta toma de pruebas se aplique 24 horas antes del inicio del viaje y previo a la llegada al aeropuerto, que los gobiernos asuman los costos de las pruebas.

Piden que continúen los apoyos gubernamentales

La IATA también solicitó que los distintos gobiernos puedan seguir brindando medidas de alivio económico para las aerolíneas durante el invierno. Estiman que las pérdidas económicas alcanzarían los 84 mil 300 millones de dólares en este año.

Las reservas han caído en 82%, comparado con junio de 2019, sostienen y explican que se vienen dando menor registro de reservas a largo plazo, aumentando las realizadas con días de anticipación al vuelo.

“La incertidumbre que genera la crisis por la COVID-19 está creciendo. Las reservas anticipadas se han reducido y ahora los viajeros realizan sus reservas en unas fechas próximas a viajar. Las aerolíneas en el hemisferio norte confían en una temporada de verano fuerte y que la curva de reserva será favorable para pasar los meses de escasez. Pero en ningún caso se alcanzará el nivel suficiente para sobrevivir al duro invierno. Por ello, los gobiernos deben continuar ayudando a la industria”, expresó Alexandre de Juniac.

Por ello, apuntó a que se debe ampliar la suspensión de la aplicación de la Regla 80/20 -para mantener una franja horaria, la aerolínea debe cumplir con un 80% de despegues-, extender la asistencia financiera para que no aumente la deuda; ampliar los subsidios salariales -el que ha aliviado a cerca de 35 mil millones de dólares a las aerolíneas- y evitar el aumento de las tasas e impuestos.