Pescador artesanal vs. pesca artesanal

Columnista invitada
16 Nov 2019 | 9:36 h

Por Daniela Lainez

¿A quién perjudica la clasificación actual de la pesca artesanal? Al pescador más pobre y sostenible: el pintero de anzuelo y cordel.

La categoría es ambigua en la ley. Incluye al pintero de orilla, de artes selectivas, y al armador de flotas con embarcaciones de 32 toneladas, que usa artes masivas y a veces destructivas. Las diferencias en sus ganancias y presión sobre el ecosistema son abismales.

Grandes pesquerías de exportación obtienen los mismos beneficios del Estado que los pinteros. No pagan derechos de extracción. Pescan sin cuotas ni límites de flota. Y tienen reservada la zona más importante para la vida marina, las primeras 5 millas.

El pintero compite injustamente con estas flotas que determinan el precio sin importar la calidad y el volumen del producto. Y si bien el pintero tiene una pesca de calidad, selectiva y sostenible, no se pone aún en valor. Esta realidad desalienta a pinteros, quienes para sobrevivir cambian de oficio o acuden a préstamos. Ambas alternativas los obligan a descartar conocimientos y prácticas sostenibles.

Urge corregir esta categorización por una que clasifique la diversidad de pescadores artesanales en el Perú.

Video Recomendado