Secretos de la muchacha mala

La República
11 May 2019 | 21:00 h

El periodista Pedro Casusol desentraña los misterios de María Emilia Cornejo, poeta desaparecida en los setenta e ícono feminista, cuyos versos eróticos aún circulan entre las chicas curiosas.

La casa familiar de la Avenida Bolívar 1536, de Pueblo Libre, aún sigue en pie. Allí vivió parte de su vida María Emilia Cornejo (MEC), una poeta considerada ícono del feminismo, que se suicidó a los 23 años. Una transgresora que se atrevió a escribir en los setentas versos como: [soy] la que fornicó con tres hombres / y le sacó los cuernos a su marido. Pedro Casusol buceó en su pasado, se reunió con quince allegados, entre ellos su viudo, Oswaldo Márquez, y volvió a los pocos textos que se publicaron sobre su obra poética, la cual se develó tras su muerte. En Soy la muchacha mala de la historia. Poemas de María Emilia Cornejo (Paracaídas Editores, 2019), el autor nos lanza un dato interesante: MEC era en realidad una muchacha buena que quería ser mala.

¿Qué no se conocía sobre MEC y ha revelado tu investigación?

No se sabía casi nada sobre su vida, apenas era conocido su suicidio, y el misterio contribuyó a que se convirtiera en una poeta de culto. Tal vez lo que más sorprende a la gente cuando descubre a la María Emilia del ensayo es su vocación social, que la llevó incluso a vivir en Caja de Agua, San Juan de Lurigancho, junto a personas vinculadas a la Unión Nacional de Estudiantes Católicos y al padre Gustavo Gutiérrez.

¿Por qué se convirtió en referente de la poesía peruana escrita por mujeres?

Fue calificada así, por la crítica, luego de que tres poemas suyos fueron publicados en la revista Eros por el poeta horazeriano Isaac Rupay en 1973, un año después de su muerte. Decían que MEC había develado el erotismo femenino y para la época eso era transgresor. En el caso particular del poema Soy la muchacha mala de la historia, se trata de un yo-poético que juega a subvertir el orden patriarcal. Pasaron 16 años para que conociéramos más poemas suyos, cuando el Centro Flora Tristán publicó en 1989 el único libro que conocíamos de la poeta, En la mitad del camino recorrido.

Por lo que cuentas en el ensayo, MEC se mostraba como una poeta preocupada por lo social, pero en la intimidad escribía sobre lo erótico y la condición femenina…

Las dos únicas veces que mostró sus poemas en público eligió sus llamados poemas sociales, pero también leyó algunos de temática amorosa. Es cierto que muchos de estos -escritos entre 1971 y 1972- quedaron inéditos en el llamado "cuaderno de francés", un bloc donde apuntaba las clases que llevó de este idioma y que guardó su amiga Charo Arroyo por cuarenta años. Creo que simplemente no tuvo oportunidad de mostrarlos.

Háblame de la amistad que tuvo con la exalcaldesa Susana Villarán en Caja de Agua.

Eran mejores amigas, habían nacido el mismo año con un día de diferencia y se fueron a vivir al mismo barrio, las dos casadas con sus respectivas parejas. Cuando entrevisté a Susana se conmovió mucho al recordar esta etapa. Es que ella se alejó de MEC cuando se fue a Santiago de Chile a vivir la experiencia de la Unidad Popular de Salvador Allende. Allá se enteró del suicidio de su amiga en 1972. La tristeza no la abandonó en mucho tiempo. 

¿Es cierto que sus poemas arquetipos fueron intervenidos por sus colegas poetas?

Ese fue un debate que tuvo lugar entre el 2007 y 2009, cuando José Rosas Ribeyro afirmó que los tres poemas póstumos publicados en Eros fueron producto de un "montaje" que hizo junto al poeta Elqui Burgos. Rosas se atribuyó el 50% de la autoría, lo cual era una locura. Cualquiera puede leer las fotos de los poemas escritos a mano por MEC que hemos publicado en el libro, y comprobar hasta qué punto fueron corregidos.

¿Era en verdad MEC "la muchacha mala de la historia"?

Evelyn Sotomayor, a quien entrevisté, hizo su tesis sobre su poesía utilizando el psicoanálisis y tiene una teoría interesante sobre Soy la muchacha mala... En realidad, ella era "la muchacha buena del poema que quiere ser la muchacha mala de la historia". No creo que MEC se haya considerado una "muchacha mala", no lo era, lo que ocurre es que está escribiendo ficción. Era en todo caso una muchacha muy comprometida con sus ideales, que llegó a vivir la poesía con una intensidad que acabó por destruirla.

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