Tormentas solares en la Tierra: nuestra estrella inicia un nuevo ciclo de actividad

Renzo Gonzales

GCRenzo

19 Ago 2020 | 21:01 h
Erupción solar detectada el 16 de agosto. Fuente: NASA / helioviewer.org
Erupción solar detectada el 16 de agosto. Fuente: NASA / helioviewer.org

La NASA y la NOAA detectaron en el Sol una potente explosión que produciría una tormenta solar en nuestro planeta este jueves.

El Sol está incrementando su actividad nuevamente, por lo que experimenta erupciones con mayor frecuencia. Uno de estos eventos, producido el 16 de agosto, generó una gran onda de partículas altamente energéticas que alcanzará a la Tierra, según los pronósticos de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y la Oficina de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), ambos de Estados Unidos.

La NOAA anunció que este evento fue una eyección de masa coronal (CME), la cual lanzó al espacio millones de toneladas de material y probablemente produzca una tormenta solar menor (G1) en la Tierra este 20 de agosto a la 1.00 UTC (hora universal coordinada).

La física de clima espacial Tamitha Skov fue una de las primeras en reportar las predicciones de las agencias gubernamentales. En ese sentido, mostró el modelo de predicción de la NASA, según el cual la tormenta solar ocurriría a las 12.00 UTC.

Modelo de predicción de la NASA.

¿Qué sucederá en la Tierra?

Las tormentas solares se producen por la perturbación que estas partículas cargadas solares causan en la magnetósfera de la Tierra. Estos eventos pueden tener grados de intensidad que son catalogados de 1 a 5. Dependiendo de su magnitud, pueden generar problemas en la tecnología terrestre, sobre todo en los satélites de comunicación, sistemas eléctricos y sistemas GPS.

“Esta explosión (del 16 de agosto) no apunta directamente a la Tierra. Nos va a llegar de costado. Por tanto, lo que vamos a sentir son efectos menores”, indica Jorge Samanes, director de Astrofísica de la Agencia Espacial del Perú . “Puede haber ciertas fluctuaciones en las redes eléctricas y perturbaciones mínimas en los satélites, que son los más expuestos al Sol”.

“Lo que sí es seguro es la aparición de auroras en las altas latitudes. Esto se debe a la configuración del campo magnético terrestre, que permite que estas partículas se precipiten en estas regiones”, añade.

El nuevo ciclo solar

El Sol tiene ciclos de actividad de 11 años, los cuales están caracterizados por llegar a su máximo durante la mitad del período y volver a caer hacia el final. Los científicos se guían de las manchas solares para saber qué tan ‘despierta’ está la estrella: a mayor número, mayor actividad solar.

“Estas regiones oscuras están caracterizadas por una alta concentración de campos magnéticos solares. En ellas se suelen originar estas eyecciones. Entonces, a mayor número de manchas solares, habrá mayor probabilidad de que ocurran estos eventos”, explica Samanes.

Manchas solares. NASA.

Las estimaciones de los expertos indican que este año inició el ciclo solar 25 (el periodo número 25 desde que se tienen registros). Después de varios meses de presentar su actividad mínima, el Sol está presentando un número cada vez más creciente de manchas solares.

Todo parece indicar que la estrella ha dejado su tranquilidad y se dirige a su actividad máxima, la cual se espera que ocurra dentro de cinco años. Hasta eso, la frecuencia de las tormentas solares seguirá aumentando. De hecho, se estima que ocurren hasta 1700 tormentas solares menores en cada ciclo.