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Más elección, pero menos democracia, por Augusto Álvarez Rodrich

Más de la mitad de la población mundial irá a votar en 2024.

larepublica.pe
AAR

Más de la mitad de la población mundial —4.200 millones— vive en países donde se realizarán más de 70 elecciones nacionales este año, pero eso no fortalecerá la democracia en 2024, pues muchas votaciones no serán libres ni justas.

Habrá elecciones de Gran Bretaña a Bangladesh, incluyendo, como precisó El País, en la mayor potencia (Estados Unidos), la de mayor población (India), mayor bloque comercial (Unión Europea), mayor país musulmán (Indonesia), el mayor riesgo mundial por la tensión China-EEUU (Taiwán) y el mayor país de lengua española (México).

Algunas elecciones son muy predecibles, como México, donde ganará Claudia Sheinbaum, la primera mujer —y judía— que gobernará un país muy machista y católico, y muy sensata, a diferencia del troglodita que hoy es presidente; o Rusia, donde Vladímir Putin es seguro ganador, siendo lo único incierto cuán cerca del 100% sacará.

Otras elecciones son tan impredecibles como trascendentales para todo el mundo, como la de Estados Unidos, donde Joe Biden podría enfrentar a Donald Trump si este supera los obstáculos legales por querer anular una elección y realizar un golpe de estado, y cuyo eventual triunfo en una votación envenenada es percibido por The Economist como el principal riesgo a la estabilidad mundial en el año 2024.

Esta masiva votación en todo el mundo, sin embargo, no traerá más democratización ni mejorará la erosión de la confianza en la democracia.

“En teoría, debería ser un año de triunfo para la democracia. En la práctica, será todo lo contrario”, concluye la directora de The Economist, Zanny Minton Beddoes, una de las voces más influyentes del periodismo mundial.

Esto obedece a que, aun antes de la inteligencia artificial, ya había mucho tramposo en el poder, como lo describen Nic Cheeseman y Brian Klaas en el libro Cómo amañar una elección.

Beddoes agrega que muchas elecciones van a consolidar a gobiernos iliberales, mientras que en otras triunfarán corruptos e incompetentes.

Un tipo de resultado para el que los peruanos somos campeones, como con Pedro Castillo, aunque lo más probable es que en 2024 en el Perú no habrá elecciones ni más democracia.

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