
En Estados Unidos, un inmigrante ecuatoriano fue arrestado por las autoridades en el Departamento de Inmigración en Manhattan después de ser vinculado con la banda criminal conocida como el Tren de Aragua, basándose en los tatuajes visibles que llevaba. En este caso, la acusación se basó únicamente en un aspecto físico.
Actualmente, el inmigrante enfrenta cargos de deportación, mientras que el abogado William Murillo, director ejecutivo de "1800 Migrante", califica el hecho como "una locura", afirmando que el detenido no tiene ningún vínculo con dicha banda criminal.
El inmigrante ecuatoriano fue arrestado en Nueva York mientras se encontraba en una cita para su proceso de asilo. Su detención estuvo motivada por la presencia de tatuajes que, según los agentes de inmigración, lo vinculaban al Tren de Aragua, una organización criminal de origen venezolano que ha extendido sus actividades a varios países de América Latina y Estados Unidos.
Sin embargo, el hombre detenido no tiene antecedentes penales y había cumplido con todos los requisitos legales para su solicitud de asilo. Según el abogado William Murillo, tanto su esposa como hija estuvieron presentes en el momento del arresto, siendo liberadas momentos después. “Me obligaron a ponerme grilletes. Si no me dejaba colocar, me dejaban detenida. Y no les importó que yo tuviera un bebé nacido aquí, un bebé conmigo”, sostuvo la esposa.
Frente a la falta de pruebas incriminatorias por parte del inmigrante ecuatoriano y de su familia, el abogado Murillo afirmó que dicha detención se basó únicamente en estereotipos
“Esto es una locura, es un acto discriminatorio y también es una flagrante violación a sus derechos y al debido proceso. Ahora mismo está en una cárcel muy lejos de su casa, esperando tener una audiencia con el juez de migración para poder luchar y que no lo deporten. Es de locos”, expresó Murillo en un video publicado en TikTok.



