Ordenanza edil contradice el borrado de los murales en Lima

Pequeño detalle. Capítulo del reglamento 062 da restricciones sobre mantenimiento de predios históricos. Sin embargo, murales fueron pintados en espacios privados sin valor patrimonial.

14 Mar 2015 | 2:43 h

Adriana Mayo


El reglamento de 1994 al que hizo mención el último jueves el alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, para justificar el borrado de los murales del Centro Histórico de la ciudad, lo contradice. Si bien el burgomaestre acertó al decir que la ordenanza N° 062- MML insta a cuidar y recuperar "la calidad arquitectónica" de los inmuebles considerados históricos y monumentales, no se percató de que los artistas urbanos plasmaron su trabajo en predios que no poseen esta calificación.

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Los más de 60 murales  pintados en la anterior gestión fueron ejecutados sobre espacios sin valor patrimonial como parte del programa de Muralización y Embellecimiento de  la Gerencia Ambiental, afirmó el ex gerente de Cultura de Lima Pedro Pablo Alayza.
"La ordenanza indica que son los edificios tradicionales los que deben tener un tipo de pintura especial de acuerdo al año en el que fueron construidos, pero los murales fueron pintados en espacios que no tienen ningún valor patrimonial", enfatizó el ex funcionario.


En el Capítulo IV de la ordenanza en cuestión se detallan los lineamientos para el cuidado del "ornato urbano". Claramente se lee que "cuando el inmueble no se encuentra en las categorías indicadas (monumentos o de valor monumental)" y en caso "los propietarios deseen utilizar colores distintos a los establecidos", se requerirá la autorización de la Municipalidad de Lima.


Y eso fue lo que pasó desde el 2011. Según refiere Talía Vega, ex trabajadora del área de Muralización, Castañeda puede argumentar que recuperará el patrimonio de Lima, "pues la gestión de Susana Villarán no lo dañó, por el contrario, recuperó espacio público".


"Muchos de los muros que se utilizaron estaban abandonados, sucios, eran botaderos y hasta letrinas", aclaró Vega, añadiendo que "todos los trabajos se hicieron con los permisos correspondientes". "Se habló con los dueños y ellos dieron el visto bueno", refirió.


¿Acuerdo con UNESCO?


Castañeda también hizo mención al acuerdo con Unesco, que mantiene desde 1988, fecha en la que el Centro Histórico de Lima obtuvo el título de Patrimonio de la Humanidad.


El documento de la "Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural", base del cuidado del ornato mundial, no menciona en ningún momento a los murales o manifestaciones contemporáneas, por el contrario, insta a los 'Estados parte' a ejecutar políticas culturales para el cuidado de estas áreas. Lineamientos que la actual gestión no maneja, pues –pese a la insistencia de La República– no fueron compartidos.


En tanto, la ex alcaldesa de Lima Susana Villarán dijo que la Unesco recomienda que los centros históricos de las ciudades "no pueden ser museos que se queden en el pasado, sino centros vivos". Además, cuestionó: "¿Qué preferimos tener, muros sucios o arte? Tenemos los hombres y mujeres de nuestro pueblo retratados".


Talía Vega del área de Muralización confirmó que algunos de los proyectos fueron financiados. "Efectivamente se pagó a los artistas en algunos casos, en otros se les ayudó con permisos o pintura", añadió. Esta versión fue ratificada por Entes y Pésimo, organizadores del 'Festival LatidoAmericano', evento que convocó a artistas extranjeros e intervino 30 fachadas. 


"A nivel de Latinoamérica el arte en murales es percibido de otra forma". Así lo dijo el colombiano Guache. "Aquí (en Bogotá) los muros sirven para que el artista reclame sobre lo que ocurre en el entorno, es sinónimo de democracia. Y no son borrados, pues como en Lima se hacen en paredes sin valor".


Por la tarde, jóvenes se ubicaron frente a los murales del Centro como protesta. Llevaban carteles que decían: "El arte aquí se queda". Por la noche, trabajadores ediles empezaron el borrado de los murales en varias zonas del Centro Histórico.

ENFOQUE

Antonio Zapata
Historiador

¡Qué poco conocimiento!

La medida adoptada por el señor Castañeda (borrar todos los murales del Centro Histórico) no hace más que demostrar el poco conocimiento que tiene de la realidad urbana. Grandes capitales del mundo conviven con murales y graffitis que dan a conocer el ya consagrado arte callejero. Borrarlos demuestra pasar por alto de una de las tendencias clásicas urbanas más importantes. Ahora, pintarlos con el color de su partido no solo muestra ignorancia sobre el arte mural sino una manipulación política, ya que quiere –subliminalmente– ligar el color amarillo al pueblo (...) Decir que los murales no van en el Centro porque es Patrimonio de la Humanidad no tiene relación. Tener ese título no implica que todo tiene que permanecer igual y si para Castañeda es así: su obra, el Metropolitano, fue la primera en intervenir la urbe.

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