Los cinco casos policiales más sonados del 2014

La seguridad ciudadana fue uno de los temas más comentados este año. En más de una ocasión, los hechos demostraron que no se trató solo de “percepción” de inseguridad.

15 Dic 2014 | 10:04 h

El 2014 estuvo marcado por casos policiales que conmocionaron a la población peruana y mantuvieron en agenda el tema de la seguridad ciudadana. Entre críticas y reconocimientos, la Policía Nacional estuvo tras los pasos de prófugos de la justicia, desbarató bandas criminales e investigó asesinatos realizados por sicarios vinculados con el narcotráfico.

En febrero, el hijo del cuestionado alcalde de San Juan de Lurigancho, Carlos Burgos, fue asesinado a tiros por una banda de sicarios cuando salía de una discoteca en Zárate. Peritos de criminalística encontraron 27 casquillos en la escena del crimen.

Solos dos meses después, el empresario Hugo Quintana Bardelli fue interceptado mientras conducía un lujoso auto Lamborghini en Surquillo a las 3:00 p.m. Los sicarios mexicanos encargados de asesinarlo, según reveló la PNP, realizaron más de 20 disparos con fusiles de asalto AR-15, sin importar que el hecho se realizó a plena luz del día. Las investigaciones periodísticas relacionaron a Quintana con organizaciones vinculadas al cártel de Sinaloa.

En mayo, el caso policial que llamó la atención de la población y los medios fue el asesinato de una mujer identificada como Vanessa Maza, apuñalada por su sobrino, el joven André De Silva Santisteban, de solo 19 años, con quien presuntamente mantenía una relación amorosa.

En julio, el local de Mc Donald’s ubicado en la avenida Benavides, en Miraflores, fue el escenario de otro asesinato relacionado al narcotráfico. El ciudadano serbio Frederik Goran Stravic, quien era buscado por la Interpol desde el 2010, recibió cuatro disparos de bala a manos de sicarios que luego fueron identificados por la PNP. El ministro del Interior, Daniel Urresti, reveló que Goran Stravic se encontraba en nuestro país con una identidad falsa.

Y en noviembre, la ciudadanía y  las autoridades voltearon la mirada a Cañete por el asesinato del joven estudiante y periodista Fernando Raymondi. Con solo 21 años, Raymondi perdió la vida por un disparo en el pecho realizado por delincuentes que ingresaron a la tienda de abarrotes que administraba su familia.

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