Puesta en escena

Bicentenaria, el rol de las peruanas en la historia republicana

A Micaela Bastidas le cortaron la lengua, a ellas no. Este 13 de septiembre, doscientas mujeres gritarán en el Parque de los Próceres lo que por doscientos años de vida repúblicana han callado las peruanas. El quinto festival de teatro Sala de Parto vuelve con fuerza.

Juana Gallegos

Domingo, 3 de Septiembre del 2017

En la historia de nuestra Independencia no solo hubo héroes.

En 1821, una desconocida Brígida Silva gastaba su pequeña fortuna en víveres y ropa en los prisioneros atrapados por el realismo; Rosa Campuzano, a quien la historia recuerda como la amante de José de San Martín, fue una espía que filtró información importante para los libertadores; a pesar de no saber leer y escribir, María Parado de Bellido, de 60 años, se las ingeniaba para informar a su marido sobre los movimientos del enemigo; por su parte, la patriota quiteña, Manuela Sanz, fue estratega de los escuadrones de caballería de Junín y Ayacucho, batallas que definieron nuestra independencia de España.

PUEDES VER David Torrence, el fondista que eligió al Perú

¿A cuántas de estas mujeres recordamos? ¿Cuántas tienen un monumento? ¿Cuántas calles llevan sus nombres? ¿Por qué tenemos más héroes que heroínas?

Bicentenaria pone sobre la mesa estas preguntas y más. Esta ambiciosa puesta en escena, que abrirá la quinta edición del Festival de Teatro Sala de Parto, tiene la intención de remover los cimientos del patriarcado y preguntar: ¿Cómo hemos sido vistas las mujeres en 200 años de República?

El 13 de setiembre, frente a las esculturas de bronce de los próceres independentistas (todos hombres) del parque Los Próceres de Jesús María, 200 mujeres se pondrán de pie para gritar su historia, una contada por ellas mismas. Lo harán por única vez.

Cinco actrices, Magaly Solier, Ebelin Ortiz, Michella Chale, Mera De la Rosa y Katherina D'Onofrio serán los rostros visibles de esta multitud que hará las veces de coro y que estará formada por mujeres de toda clase: congresistas, deportistas, empresarias así como abogadas, amas de casa, estudiantes, etcétera.

Será un viaje con varias paradas. Un vistazo a las heroínas ocultas de la Independencia, las de la Guerra del Pacífico, las intelectuales, hasta las anónimas de la historia reciente. "Saltaremos por momentos históricos y difíciles para la mujer -dice Mariana Silva, una de las dramaturgas que escribió el guión-, por ejemplo, cómo Perú termina siendo el último país en Hispanoamérica en aprobar el voto femenino en 1955 después de Uruguay, Ecuador, Brasil, Chile, Argentina y México. Cómo llega al Perú la píldora anticonceptiva en 1960 e inmediamente se levantan en contra las voces conservadoras. La mujer ha tenido que luchar por sus derechos".

Toda la performance girará en torno a la figura de una mujer a la que callaron cortándole la lengua porque quería ser libre. Micaela Bastidas volverá con otra voz.

Compañera rebelde

Micaela Bastidas no fue solo la que acompañó a Túpac Amaru en su rebelión contra la corona española. No fue solo la mujer de belleza exótica y de cuello largo de la que el héroe se enamoró, como reseñan algunos libros de historia. Bastidas fue más que un satélite:

"Fue la co-creadora de la rebelión, la encargada de la inteligencia, la que se quedaba en el pueblo, no como una Penélope, sino administrando las tropas, convenciendo a la gente que se sume a la lucha", dice la joven dramaturga Claudia Tangoa, quien junto a Silva, dedicó los fines de semana de los últimos siete meses a la investigación y redacción de Bicentenaria.

"Micaela tiene una historia fuerte, cargada de emoción. Fue la mujer que buscó la independencia de su país antes que las mujeres soñaran con su propia libertad. Sin embargo, su historia no ha sido bien contada", reclama Silva.

La uruguaya Marianella Morena es la directora de Bicentenaria. Tiene experiencia con puestas en escena corales. En Antígona Oriental le dio vida a un texto narrado por veinte ex-presas políticas de su país:

"Históricamente han existido recortes sobre quién trasciende y quién no. Alguien, muchos "alguien" hacen recortes sin autorización y vuelan literalmente intervenciones históricas, ¿por qué? ¿por miedo?", se pregunta la directora.

La figura de Micaela va a cruzar todos los tiempos en Bicentenaria: "Viene desde la muerte, con la boca silenciada, a recuperar su voz, pero viene valiente a buscar cuerpos (las actrices) para que intercedan por ella. Las Micaelas están por todo el Perú, cada mujer tiene la suya", dice Morena.

Las Micaelas modernas

Del silenciamiento de las heroínas, Bicentenaria pondrá el dedo en cuestiones más íntimas como la maternidad: ¿Cuándo está completa la mujer? ¿Cuando se casa, cuando tiene hijos o cuando no se restringe a un molde? ¿Quién debe sacrificar su vida profesional por la crianza de los hijos? ¿El padre o la madre?

Libre de tabúes y con un rapeo descarnado, la bailarina y rapera Mera de la Rosa interpelará la maternidad con estas letras políticamente incorrectas (es un adelanto del guión):

Con más de 40 es una aberración/ pero si no llega el bebé a los 30 hay una franca preocupación. Madre, madre nada más importante hay/ soy el estandarte más alto de la sociedad pero en el trabajo soy una joda si empiezo a gestar. 100% abnegación/ sacrificio/ dedicación/ mi sueño no es más mi sueño/ mi sueño es el de mis hijos/ ¿no existe el verbo equilibrar?

Y así como se explora en los matices de la maternidad, el país mismo es evaluado y los datos son escalofriantes. Las guionistas Silva y Tangoa nos dan algunos alcances: "El 75% de peruanas tiene trabajo informal, 7 de cada 10 sufren violencia psicológica, 3 de cada 10 sufren violencia física. Once mujeres mueren al mes asesinadas por sus parejas o ex parejas. El 34% de niñas violadas queda embarazada. Perú tiene el mayor índice de denuncias de violaciones sexuales en toda Sudamérica".

"El guión es un material vivo que denuncia cosas concretas, reales, históricas, periodísticas, pero también es un canto a la vida, a no más lenguas arrancadas. No más cuerpos sin liberación", agrega la directora.

Uno de esos cuerpos liberados simbólicamente será el de Micaela Furia, una de las Micaelas cruciales de esta historia. La actriz Katherina D'Onofrio será el rostro y la voz de una adolescente de 15 años que ha sido violada y grabada en un vídeo viral: "Tiene mucha rabia y dolor contenido y calla. En un momento de la performance, las otras Micaelas le impulsan a decir lo que está sintiendo. Es por el apoyo de las otras mujeres que habla".

Se buscan referentes

"La historia ha sido escrita por los hombres -dice Claudia Tangoa- y no por los hombres en general sino por los interesados en que nuestra participación en la historia sea invisibilizada. Si no figuramos en el pasado siempre se va pensar que el mundo es de los hombres, que fueron ellos los que hicieron cosas".

A la actriz Ebelin Ortiz le viene a la cabeza el nombre de Catalina Buendía de Pecho, una iqueña que se inmoló por la armada peruana en la Guerra del Pacífico, una completa desconocida para la memoria colectiva: "Le puso veneno a la comida de los chilenos quienes la obligaron a comer del mismo plato y murió". Ortiz considera importante el tener referentes femeninos: "En el colegio la presencia femenina pasa por agua tibia en los libros de historia".

Mera De la Rosa opina: "Es importante que rescatemos los ejemplos de mujeres del pasado y del presente sobre todo para las niñas, para que las vean y digan, soy tan capaz como ella".

"Yo no soy tan positiva -dice la actriz Michella Chale-, el camino es bastante largo. Eso sí, voy a educar a mi hijo de una forma diferente de la que criaron a mis hermanos, a mis amigos, a mis novios".

Con Bicentenaria el Teatro La Plaza quiere continuar con sus puestas en escena enfocadas en problemáticas sociales. En este caso, los avances y tropiezos de los derechos de las mujeres.

Pronto oiremos sus voces por única vez y no lo olvidaremos.

Micaela Bastidas vendrá desde la muerte a recuperar su voz, viene valiente a buscar cuerpos para que intercedan por ella”.Madre, nada más importante hay/ soy el estandarte de la sociedad/ pero en el trabajo soy una joda si empiezo a gestar.

Te puede interesar

Nuestras portadas