Sociedad

La palabra pituco: la clase social, raza y posición de poder

El vídeo del señor que se autoenunció como “pituco y de clase”, identificado como Willy Peralta, permite que se precise el origen del vocablo peyorativo.

El video se viralizó en Facebook, Instagram y Tik Tok. Los usuarios, fustigados, mostraron su malestar y rechazo frente a este tipo de actitudes. Foto: composición LR.
El video se viralizó en Facebook, Instagram y Tik Tok. Los usuarios, fustigados, mostraron su malestar y rechazo frente a este tipo de actitudes. Foto: composición LR.

El 14 de noviembre en Moquegua, Willy Peralta Guillén fue intervenido por dos agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) por hablar por teléfono y al mismo tiempo conducir. Se vio en un vídeo que se hizo viral que el infractor salió del coche ofuscado y, dando rienda suelta a un explícito clasismo, le dijo a la oficial: “¿Cómo te llamas tú? ¿Cómo se apellida? ¡Dame tu apellido si tienes el valor de decirlo! Mira, yo te voy a decir dos cosas: soy de Lima, soy pituco, tengo clase, tengo nivel”.

El caso difundido permite, entonces, además de condenar todo acto de discriminación, indagar en el término pituco, tan común entre la sociedad no solo peruana, sino latinoamericana. Para Jair Villacrez, especialista en conocimientos lingüísticos, la persona del vídeo pretende intimidar, hacer alarde de sus influencias. “Se suele equiparar a la persona pituca con alguien que tiene influencias, que tiene poder. Esa es otra forma de querer poner en evidencia tu condición social”, dice el también máster por la Real Academia Española.

Rápida historia de la palabra

‘Pituco’, aunque es un peruanismo, no tiene origen nacional. Data de ser chileno, siendo en 1917 registrado por primera vez. El documento forma parte de lo que es el tesoro lexicográfico de la RAE. Como cuenta Villacrez para La República, ese primer concepto hizo referencia a las personas delgadas, débiles para el trabajo físico. “Se trasladó esa expresión hacia la gente de clase media alta; porque, digamos, era gente que no tenía experiencia en el campo”, añade el especialista.

Antes de llegar a Perú, el registro que lo antecede ocurre en Argentina. En el país vecino la palabra confirió a personas estiradas, que pretenden demostrar algo (como el señor del vídeo). De ahí recién, como sigue Villacrez, se documenta en el país. En 1997 aparece ‘pituco’ en el Voculabulario de peruanismos, de Miguel Ángel Ugarte.

En dicha fuente se indica que pituco refiere a un “joven de clase social alta y con dinero”. Desde entonces, comenta Villacrez, hay un factor de clase social en la forma en cómo se entiende el concepto. Obras como Diccionario de peruanismos, de Juan Álvarez, o el volumen 1000 palabras y frases peruanas, de Martha Hildebrandt, resaltan el matriz peyorativo que hoy conocemos de la palabra.

En la obra de Álvarez se dice que pituco es “dicho de una persona: de clase alta” y agrega en una nota adyacente que “es un adjetivo despectivo y coloquial que equivale a presumido (...)”. En la de Hildebrant se precisa que “se usa este término (...) que tiene connotación peyorativa o despectiva para designar cierto tipo humano de nivel socioeconómico alto y de conducta refinada o presumida”.

Para la RAE significa presumido (que se arregla mucho), o que es un dicho que refiere a una persona de clase alta. Por su parte, el autor de La redacción no se improvisa, Jesús Raymundo, dice para esta publicación que la palabra pituco “significa ser una persona que dice ser de una extracción social alta, una persona que se viste elegantemente, o es una persona que cuida mucho su apariencia”.

El periodista Raymundo también añade que, producto de pituco, derivan muchas otras palabras: el verbo pituquear (”Adoptar o adquirir las costumbres o los modales de los pitucos”, como señala); pituqueso (”Aquel que no pertenece a la clase social alta, sino que aparenta su proveniencia elitista”) y pituquería (”Grupo de pitucos o de personas que proceden de la clase social alta”).

¿Qué conceptos comprenden la idea de pituco actual?

Hay cuatro ideas implícitas que se infieren de la palabra pituco. Una es la clase social, otra la raza, la posición de poder y la demostración de poder. Aunque, cabe precisar que según los expertos consultados, la palabra es acuñada a la clase social alta, no autodenominada. “Ese significado despectivo tiene que ver con la intención con la que se dice. No es la misma persona la que se autoidentifica como pituco, sino que lo dice otra persona”, se explaya Villacrez para LR.

Es cierto. Una persona pituca no suele decirse así. Quienes lo hacen, para ambos autores, más bien quieren proyectar eso. Tienen la pretensión de ser parte de la élite. Ese quizá sea el caso de Willy Peralta, el señor que intentó disminuir a una oficial de la PNP.