Con nueva cepa de COVID-19, una de cada 30 personas en Londres está infectada

LR Sur

larepublica_pe

11 Ene 2021 | 6:20 h
La nueva variante de la COVID-19, denominada B1.1.7, ha generado el récord de 68.053 casos en el Reino Unido.
La nueva variante de la COVID-19, denominada B1.1.7, ha generado el récord de 68.053 casos en el Reino Unido.

Guerra avisada no mata gente. La República contactó, en Inglaterra, a Marta Cohen, patóloga británico-argentina, para explicar los estragos de la nueva cepa del coronavirus en el Reino Unido y alertar lo que enfrentará el Perú.

Efraín Rodríguez Valdivia.

Desde Europa

Cuando la pandemia de la COVID-19 parecía controlada ante el anuncio oficial de las vacunas, una nueva variante del virus ha descarrilado la gestión mundial de la enfermedad. Y, como si no se pudiera escapar de los interminables estragos globales, hoy el Perú está arrastrado por la ola de países afectados por la nueva cepa junto a Brasil, Corea del Sur, Dinamarca, Francia, Israel, Portugal, Suecia, Sudáfrica, Vietnam y Reino Unido.

El último viernes, en 24 horas, la nueva variante de la COVID-19, denominada B1.1.7, ha generado el récord de 68.053 casos en el Reino Unido (compuesto por Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte) y 1.325 muertes. Una cifra considerable si se considera que, en el pico máximo de la pandemia, el Reino Unido alcanzó 33.470 contagiados, a mediados de noviembre, después de una progresión de varias semanas. Esto se ha doblado en un día.

Así se dibuja un panorama desalentador donde Londres, la capital con 13 millones de habitantes, se ha convertido en el epicentro de los contagios, donde una de cada treinta personas está infectada. Como solución, el primer ministro británico Boris Johnson ha tenido que aplicar una cuarentena rígida.

“Y es probable que haya más enfermos porque solo se están aplicando 500.000 test diarios. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que cuando el número de casos positivos es superior al 10%, los test son insuficientes. Deben haber más infectados. Pero no los vemos porque son asintomáticos. No enferman, pero sí contagian”, explica Marta Cohen, médico del hospital de niños de Sheffield, patóloga británico-argentina, profesora honoraria de la Universidad de esa misma ciudad y galardonada de la Orden del Imperio Británico por sus servicios profesionales, contactada por La República. Una profesional con fuertes lazos con el Perú, pues su padre, también médico, es oriundo de Iquitos

¿A qué tipo de cepa nos enfrentamos en Perú? Marta Cohen explica que la cepa B1.1.7 del coronavirus es 70% más contagiosa. “El virus ha mutado en las diversas transmisiones de persona a persona. Aquí hemos detectado la mutación B1.1.7. El virus se ha modificado en la glicoproteína S que se encuentra en las espigas o puntas visibles del virus. Esta proteína, mutada en un aminoácido en la posición 69 con la posición 70, le da más facilidad de ingreso a las células humanas”, indica.

Así se ha generado su potencialidad infecciosa y afecta a gente más joven. En el Reino Unido, con la nueva variante, la enfermedad se reparte actualmente en personas de 61 a 11 años. La mayor incidencia de casos figura en ciudadanos de 40 años. Debido a su alto contagio, su potencia de infección está en 1.5. Es decir, un infectado contagia a una persona y media en promedio. Cuando esto se encuentra por encima de 1, la pandemia empieza a descontrolarse.

Cuestión de cepas

Marta Cohen indica que la variante británica se halló en noviembre. Pero, recién en diciembre, con la confirmación del ministro de Salud británico, Matt Hancock, se tomaron medidas. Y estas variantes no son una novedad, durante la primera ola se detectó dos variantes de cepas. “Una que circuló en Wuhan (China) y se denominó cepa L. Y otra que circuló en América continental (de Estados Unidos a Chile), se catalogó como cepa G. Ahora tenemos la B1.1.7. Estas mutaciones se deben a los contagios permanentes. Si la gente no se cuida y se contagia, habrán más mutaciones”, detalla.

Según su proyección, si no se controla la pandemia, el virus podría mutar a una variante más mortal y resistente a la vacuna. “Esto sería un fracaso porque volveríamos a foja cero y sin vacuna, como en diciembre de 2019. Podríamos llegar a tener seis millones de muertes en el mundo”, apunta. Magro resultado global porque esa cifra representaría, a groso modo, como si toda la población de Nicaragua desapareciera del planeta. Por ello, insiste en la prevención. “El lavado de manos, la mascarilla, la protección de los más vulnerables, las restricciones sociales y la vacunación son importantísimas”, detalla.

¿Qué hacer en Perú? Cohen indica que una salida inmediata para el país sería una cuarentena rígida. “Pero con la aceptación de la población y la atención del Estado con bonos económicos porque entendemos que la gente tiene que salir a trabajar todos los días” señala. Si esto no fuera posible, recomienda la detección y rastreo inmediato de los casos para romper la cadena de contagios con aislamiento.

¿La vacunación podría ser una salida? La especialista considera que sí, pero actualmente existe un acaparamiento de vacunas donde Reino Unido, Canadá, Japón y Estados Unidos compraron por adelantado el 50% de las dosis del mundo. “De ese modo Canadá tiene 9 vacunas por habitante, EEUU tiene 7, Reino Unido 6 dosis por personas. Si todo mundo no sale junto de la pandemia, pueden haber más variantes”, detalla.