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Pacha Sotelo: “No espero nada del Congreso ni del Mininter. Mi esperanza es la Fiscalía”

Elizabeth Prado

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20 Dic 2020 | 20:59 h
Pacha, hermano de Inti Sotelo Carmargo, lidera la asociación que han formado los familiares de las víctimas de la represión durante marchas contra régimen de Merino. Foto: Antonio Melgarejo / La República
Pacha, hermano de Inti Sotelo Carmargo, lidera la asociación que han formado los familiares de las víctimas de la represión durante marchas contra régimen de Merino. Foto: Antonio Melgarejo / La República

El hermano de Inti Sotelo preside la asociación de familiares de víctimas de violencia policial del 14 de noviembre.

Pacha Sotelo refiere su inicial dedicación a encontrar evidencias sobre la violencia policial en la marcha del 14 de noviembre y su actual responsabilidad de liderar a los familiares de las víctimas. También señala la frustración e impotencia que le genera hablar con los heridos más graves como Jhon Cordero, que ya no caminará a sus 24 años.

Se acaba de crear una comisión para atender a las víctimas de la violencia policial en las protestas de noviembre y diciembre. ¿Es buena señal?

Esto último es importante. Le comenté a los ministros Eduardo Vega y José Elice que se considere el caso de Jorge Muñoz, quien falleció en Virú por defender sus derechos laborales. Me alegro porque rompe la idea que intentaban generar. El mismo congresista Manuel Merino dijo que Jorge Muñoz y el chico Mario Fernández, que murió atropellado, sí eran héroes porque luchaban por el agro y que Inti y Bryan habían luchado por nada. Fue pésimo.

¿En qué consiste la atención que dará esta comisión a las víctimas?

Será con becas de estudio, atención en salud, asistencia psicológica. Me imagino el tema laboral. El Ministerio de la Mujer también debe estar viendo el caso de Jorge Muñoz porque dejó a su pareja embarazada.

La investigación fue lo que ustedes reclamaron desde el primer momento.

Soy sincero, de lo que conversé con el viceministro de Orden Interno el martes pasado, yo estoy aferrado a la Fiscalía nada más. Me dicen que tengo que esperar el 4 de enero, que la reforma policial tomará 60 días. El señor Cluber Aliaga se dedicó a decir que los manifestantes son vándalos, pero nunca tomó la carpeta que tal vez dejó el exministro Rubén Vargas. El 8 de diciembre, el ministro José Elice también nos mencionó que ese día iba a recibir información de la Policía. Ha pasado más de una semana y no sabemos, quizás porque son cosas reservadas.

¿Cuántos jóvenes continúan hospitalizados?

Son tres. Uno tiene traumatismo encéfalo craneano severo, ha despertado del coma, pero tiene lesión cerebral. Otro compañero tiene herida abierta en la cabeza, él es futbolista y quedará deshabilitado. El tercer caso es el de John Cordero, él tiene un impacto en la espalda que compromete su médula espinal, no volverá a caminar, va estar echado toda su vida. Le quieren hacer una operación para que siquiera pueda levantar el tercio superior de su cuerpo y se recline. ¡Tiene 24 años!

Tú has obtenido videos sobre lo que ocurrió esa noche.

Si. En la misma ráfaga de disparos de la Policía también cae mi hermano Inti. Cuando a John lo están arrastrando hacia la esquina del JNE, en ese momento mi hermano Inti está caminando con el impacto y cuando se arma el tumulto para atender a John, al mismo tiempo se armaba otro grupo para mi hermano a unos 25 metros más allá. Tenemos videos donde se escucha que son muchos disparos los que hace la Policía, un quemarropa literal. John era desactivador de bombas y había devuelto una con la mano y a la hora de voltear para ponerse a resguardo le disparan por atrás. John gritaba que no sentía sus piernas, por eso los compañeros lo arrastraron para sacarlo de esa zona.

Eres el presidente de la asociación de familiares. ¿Qué te dicen? ¿Qué esperan?

Yo no estaba viendo el tema de reparación como prioridad, yo estaba más interesado en el contexto en el que mi hermano pierde la vida. Pero ya avancé con lo de mi hermano y ahora me pongo en la perspectiva de ellos. La reparación es vital. Están gastando en movilidad, en medicina, en placas. Supuestamente había un acuerdo para que el Gobierno vea este asunto. Piden que el Estado se haga cargo de los gastos porque no tienen recursos y los heridos eran el sustento de la casa.

También apelaron al Congreso de la República.

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos le pidió al Congreso que parte del presupuesto nacional vaya hacia las víctimas para estos gastos, pero ni siquiera lo puso en debate.

Les queda el Ejecutivo.

El ministro de Justicia Eduardo Vega es en quien más confianza tenemos porque vemos avances concretos. Su asesora nos ha dicho que el 22 de diciembre van a entregar algo que podría incluir el tema económico. Para mi familia no es prioridad, pero ojalá que a los demás les llegue. De mi parte no quiero ni un sol del Gobierno, ya enterramos a mi hermano, no volverá, para qué quiero plata.

¿Cuántas familias integran la asociación?

Cerca de 21 de los 50 que maneja la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos. Algunos han sido dados de alta y como son heridas leves ya no quieren involucrarse ni perder el tiempo en tanta burocracia. Entonces, la cantidad que había en el inicio es para la estadística, los que van a seguir y están en busca de justicia son menos.

¿Has conversado con los jóvenes que están hospitalizados?

Directamente, no. Yo estoy enfocándome en lo que aporte a la investigación. Con el dolor de mi corazón el tema humano no puedo recibirlo porque si los escucho me voy a llenar de frustración e impotencia. Estoy en un momento crudo. No tienes idea de la cantidad de emociones que se expresan en las reuniones, los escuchas y te llevan a la noche del 14 de noviembre.

Qué difícil.

En verdad no puedo absorber esas emociones, me debilitaría y comenzaría a hablar con la emoción y yo tengo que hablar con el razonamiento sobre lo que se puede hacer realmente, porque los familiares están pidiendo cosas que tal vez no son reales. Ellos dicen que tienen la esperanza de que el Congreso se ponga la mano al corazón. Yo no tengo ninguna esperanza en el Congreso ni en el Ministerio del Interior, mi esperanza es el Ministerio Público que algo está avanzando. Por eso no he podido tener contacto con los heridos sino con sus familiares. Son muchas emociones que la gente no sabe.