Cusco: La importancia de los traductores de lengua amazónica de Urubamba

Rittma Urquita y Miguel Ángel Díaz, quienes ayudaron en la elaboración del “Libro Nuestra Selva” y otros textos cuentan la importancia de su labor en la educación de los menores.

Quieren poner en valor lenguas originarias.
Quieren poner en valor lenguas originarias.

En el marco del Día de las Lenguas Originarias, Rittma Urquía y Miguel Ángel Díaz, dos reconocidos intérpretes del Bajo Urubamba en Cusco, señalan que si no existieran los traductores quizá no se difundirían los dialectos indígena como el yine y matsigenka.

Rittma viene de un pueblo llamado Miaría en la que se habla la lengua Yine, está ubicada a la orilla del río Urubamba en la región Cusco.

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Mientras que Miguel Ángel Díaz es un profesor e intérprete matsigenka que nació en Nuevo Mundo, una comunidad caracterizada por tener un puerto grande. “Los relatos de nuestra etnia deben tener una enseñanza. La idea es contar y preservar estas historias reales de los matsigenkas, pues hay algunas adaptadas”, indica.

Ambos intérpretes fueron reconocidos por el Ministerio de Cultura por sus libros “Libro de Nuestra Selva”, una colección de cuatro cuentos bilingües, escritos en lenguas yine y matsigenka y traducidos al castellano. Los cuentos “Shwamkalo, la araña tejedora”, “Tsla y los Muchkajines”, “Keatsi y el Chamán Valiente” y “La mamá equivocada”, y entre otros editada por la editorial de Pluspetrol.

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Para Rittma Urquía traducir es complicado, pues su cosmovisión es diferente a la del occidente. Cuenta que en su pueblo los varones y mujeres yines son alegres, contadores de historias, se consideran dominantes de los ríos, y siembran cacao, plátano, yuca y camote.

Los yines se dedican desde siempre a la pesca artesanal del bagre, el boquichico o la doncella en el río Urubamba o en sus afluentes. Los matisgenkas son grandes contadores de historias vinculadas a la tierra, el agua, la luz, el sol o la luna. Ellos tienen al dios Tasorinchi, en referencia a la naturaleza, y Sanakarite, en referencia a los ángeles o espíritus. El hombre matsigenka se identifica por su lengua fluido.

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“Todos tienen que saber contar historias. Hay que saber cantar, cazar, hablar y ser curandero”, dice Miguel Ángel. Si quieres conocer más sobre las historias legendarias del Bajo Urubamba ingresa a www.lenguaslegendarias.pe