La peste de nosferatu

30 Mar 2020 | 17:36 h

En Culden, un caserío de Cajamarca, región con un solo caso de COVID-19, los aldeanos salieron con antorchas para quemar a los murciélagos de una cueva cercana.

Eduardo Ugarte

Periodista

En el norte -donde el presidente Vizcarra critica la desobediencia ciudadana-, en Culden, caserío de Cajamarca, región con un solo caso de covid-19, los aldeanos salieron con antorchas para quemar a los murciélagos de una cueva cercana. Los pequeños mamíferos se protegieron dentro de las paredes huecas de la escuela del pueblo que estaba vacía, pero los irracionales agresores las rompieron y los quemaron “porque el covid-19 se originó por una persona que tomó sopa de murciélago en China.”

Este hecho, que podría ser la escena final de una película inspirada en Drácula, la novela de Bram Stoker, es prueba de la estupidez humana alimentada por la ignorancia y el fanatismo, que busca soportes en la realidad para disimularla, pues trataron de explicar su actitud ante el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre diciendo que lo hacían por temor a la rabia, enfermedad que no existe en la zona. La especie de murciélago quemada en Cajamarca es inofensiva y solo se alimenta de insectos nocivos para la agricultura y el hombre, como los transmisores del dengue.

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La protesta es internacional y de parte del Programa de Conservación de Murciélagos del Perú, que nos recuerda que la OMS prohibió poner nombres en referencia a etnias, animales o regiones a enfermedades para evitar acciones negativas, como con la gripe porcina que eliminó millones de cerdos sin ser ellos reservorios de virus. O como el Middle East Respiratory Syndrome (MERS), que provocó acciones contra la gente del medio oriente.

Volviendo a la estupidez humana sostenida en una ficción, recordemos Nosferatu, la primera película sobre Drácula (Alemania, 1922), dirigida por F.W. Murnau. Ambientada en un ficticio puerto llamado Wisborg, cambió a Drácula por Nosferatu, el vampiro que trajo la peste a través de ratas en un barco, lo único que podría citarse de la saga sobre Drácula en relación a la pandemia del coronavirus. Pero en realidad, la peste que ha traído el miedo a la muerte (en abandonado barco de Nosferatu) es la irracionalidad que busca un culpable para quemar en aras de una cura que solo alcanzará la ciencia y el correcto comportamiento humano.