“Proyecto de la Plaza de la Constitución de Huancayo es la ilusión de todo huancaíno”

Wilfredo Mario Soto Cairampoma, proyectista y diseñador original.

2 Mar 2018 | 13:50 h

Wilfredo Mario Soto Cairampoma (80) trabajó por el año 1971 como catedrático en la Universidad Nacional del Centro del Perú y por aquel tiempo fue arquitecto municipal del Consejo Provincial de Huancayo, siendo el proyectista y diseñador original de la Plaza de la Constitución de la ciudad Incontrastable. También realizó sus estudios de arquitectura en la Universidad de la Plata en Argentina. 

¿Cómo fueron los inicios de la Plaza de la Constitución?

Como arquitecto observé la Plaza de la Constitución y me llamó la atención que dicha área que correspondía a la plaza tan solo era el  60% de su área total y el 40% era un terreno baldío. Esta  observación se la hice saber al alcalde de entonces Julio Bonilla quien me informó que está parte le pertenecía al Estado y se debería destinar a la construcción de la biblioteca, pero luego construimos allí el parqueo de piedra y barro revestido. 

¿Qué se construyó en el terreno baldío?

El terreno baldío era un lugar abandonado con basura y polvo, frente a ello pedimos el permiso correspondiente al Estado para ejecutar un parqueo de carros, está opinión tuvo éxito y se me encargó la ejecución del proyecto para vehículos. 

¿Qué materiales utilizaron para el proyecto?

En mi proyecto y ejecución de obra, podría  haber utilizado ladrillos y otros materiales nobles, pero en mi mente estaba el infortunio en que vivían los trabajadores de limpieza pública, pensé en utilizar  como manifesté a la prensa los materiales que estaban tirados para volverlos a utilizar porque era una obra momentánea.

Hasta aquí, ¿hubo algún problema?

Para mí es una anécdota. Resulta que empecé el trabajo con mis técnicos y obreros, la población, empezando del alcalde, entraron en pánico al ver materiales rústicos en pleno centro de la ciudad;  era una verdadera crítica, que duró medio día. Yo me había comprometido a entregar un pedazo de parqueo terminado a escala natural y fue así que nos encontramos  a la hora acordada y se hizo la entrega de lo acordado e inclusive  en la superficie le puse césped con algunas  flores “campañillas”. Ahí cambio la opinión de la población.

¿Y cómo le dan el título de propiedad del terreno a la municipalidad?

Más o menos al año de haberse explotado económicamente el parqueo por parte del municipio; el Gobierno Central otorgaba al concejo provincial  el título de propiedad  de dicho terreno  para la ejecución  de la Plaza  de la Constitución. Desde ese momento se abre un nuevo capítulo de la Historia de Huancayo con un área total como la que es hoy. Es ahí cuando el consejo municipal y el edil Julio Bonilla acuerdan llamar a un concurso  a nivel provincial para la ejecución del proyecto  de la plaza. 

¿Usted se presentó a dicho concurso?

El concejo provincial  me encarga elaborar el proyecto. Y en  una  fecha determinada se llevó a cabo las exposiciones presentadas por el Colegio de Arquitectos de Junín; dos por el Club de Leones de Huancayo y tres por la Municipalidad Provincial de Huancayo, representado por mi persona.

Esta exposición fue presidida por un jurado: arquitectos, traídos de la ciudad de Lima., los regidores y pueblo en general. Luego terminada la exposición  hubo un intervalo de tiempo y de debate de los jurados calificadores. Terminado este cuarto intermedio se llamó a los expositores y demás presentes para la entrega del resultado. El  ganador del concurso fue el Concejo Provincial de Huancayo y el resto quedaba como mención. Si ganamos (sonríe).

¿En cuánto tiempo iniciaron la obra de la Plaza de la Constitución?

Con el proyecto aprobado, se planificó la ejecución inmediata de la plaza; como  siempre el problema era el factor económico y por ende se me otorgó una mínima  suma con la cual se ejecutó las obras con buena calidad de terminación.

Con éste presupuesto se tuvo cuidado en la buena terminación de las instalaciones de agua, desagüe y fluido eléctrico. También  los pisos se determinaron hacerlo con cemento alisado, porque en el proyecto se determinaba hacer con granito reconstituido y con ocre  color rojizo con filetes de aluminio cada metro para tener la posibilidad de cambiar cuando se deteriore por el uso tan solo el metro cuadrado. Esta construcción del  piso con cemento alisado duró buenos años.

Y ahora viendo las constantes restauraciones de la Plaza de la Constitución ¿Qué puede decir al respecto?

He expuesto parte de esta historia y quiero manifestar la existencia del derecho de autor  y que cualquier modificación del mismo debe ser consultada al proyectista original. Se ha visto en el correr del  tiempo que se han hecho modificaciones,  olvidándose de la rítmica urbanística del conjunto, tal es el caso que se ha ejecutado esos dos arcos virtuales fuera de escala y que inclusive compite con las cúpulas de la catedral. La Plaza de la Constitución es la ilusión de todo huancaíno y por ende debe ser cuidada y no maltratada. 

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