Protesta en Espinar degeneró en muertes

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Miles de manifestantes que protestan contra Xstrata intentaron tomar campamento. La policía los repelió con bombas y balas. Cayeron dos civiles y hubo decenas de heridos. Manifestantes tomaron en rehén a un fiscal, quemaron la camioneta oficial e incendiaron local de Tintaya.Violencia.

Miguel de la Cruz.
Enviado especial.


El octavo día de la huelga indefinida en la provincia cusqueña de Espinar fue sangriento. Dos muertos y 15 heridos por el lado de la población civil y más de 30 policías heridos sellaron otra jornada trágica para el país.

Los enfrentamientos entre policías y huelguistas se produjeron cuando éstos intentaron tomar los campamentos de la empresa. Lo habían intentado desde el jueves sin éxito. Eran repelidos por los más de 1,500 efectivos que protegen las instalaciones de la empresa desde  el inicio de la medida de fuerza, el lunes pasado.

Ayer hubo una concentración  mayor de manifestantes que organizaron el ataque por tres frentes. Los enfrentamientos comenzaron al mediodía y se prolongaron hasta la noche con atentados a la propiedad pública y privada.

Rudecindo Manuelo Puma , de 27 años, fue una de las víctimas mortales y murió cuando era llevado al Hospital de Espinar . Un disparo de bala que le atravesó el corazón lo mató en forma instantánea. La otra víctima aún no ha sido identificada. Permanece internada en la morgue de Espinar.

Una ambulancia trajo el cadáver de Rudecindo desde el sector de Alto Huancané, a 30 minutos de la minera, lugar donde ocurrió el duro enfrentamiento con la Policía . Su hermano Francisco estaba a su costado cuando la bala le perforó el pecho.

“Estaba a 10 metros de mí y lo único que vi es que cayó en seco. Inmediatamente traté de auxiliarlo, no respondía”, señaló entre llantos.

Rudecindo deja 2 huérfanos de 3 y 4 años. Trabajaba como albañil en distintas obras de la provincia y en su comunidad de Totora Alta en el distrito de Coporaque .

RUMBO A LA MINA

La secuela de violencia comenzó a las 6 de la mañana. Los comuneros se reunieron en las afueras del mercado central. Miles de manifestantes que habían llegado a Yauri se dirigieron en camiones a los sectores de Tintaya Marquiri (ingreso al viejo campamento), Antapaccay (la nueva planta) y a la bocatoma de agua que abastece a la empresa ubicada en Alto Huancané. Tres frentes distintos para tomar el principal campamento.

En el camino, los pobladores y dirigentes dijeron que harían una protesta pacífica en las afueras de la mina, pero portaban “huaracas” para lanzar piedras. La vía fue regadada de clavos para reventar las llantas de los vehículos. Ni así pudieron detenerlos. Más bien los ánimos se exacerbaron.

Los más jóvenes apostados en el sector de Marquiri emprendieron camino a la mina. En los cerros que rodean el campamento se divisaban policías fuertemente armados. Los efectivos lanzaron gran cantidad de bombas lacrimógenas para alejarlos. También hicieron disparos de bala contra la turba que los empezaba a cercar.

Los gases nublaron las viviendas en Tintaya Marquiri, y una gestante debió ser trasladada al hospital asfixiada por la humareda.

El alcalde de Espinar, Óscar Mollohuanca Cruz , encabezaba la manifestación. Lo detuvieron cuando intentaba acercarse al campamento. Ahí se encendió la chispa. Se agudizaron los enfrentamientos.

La autoridad edil, acusada de instigar los actos violentos, se refugió en una de las viviendas. Choques simultáneos ocurrían en Antapaccay y Alto Huancané. Luego declaró que la población de Espinar estaba por el diálogo, pero rechazaba la represión de la Policía.

HERIDOS DE GRAVEDAD

Los heridos llegaron en la tarde al hospital de Yauri. Uno de ellos tiene un posible balazo en la cintura y otro sufrió una abertura de cráneo producto del impacto de una bomba lacrimógena. Lo trasladaron al Cusco de emergencia.

La violencia se prolongó en la tarde. Un grupo de manifestantes interceptó al fiscal provincial penal de Espinar, Héctor Herrera Mendoza , que iba al campamento al levantamiento de cuerpo de uno de los caídos. Lo obligaron a descender de la camioneta de placa PQR-729. A la unidad la voltearon y le prendieron fuego. Al fiscal lo hicieron regresar caminando hasta Yauri. Lo acusaban de coludirse con la mina. Pero lo liberaron.

En horas de la noche, un grupo quemó el local de la Fundación Tintaya.

En Palacio, el premier Óscar Valdés anunció la declaratoria del estado de emergencia por 30 días aduciendo que "ya no es una movilización pacífica, sino gente extremista".

Por su parte, los congresistas nacionalistas Rubén Coa Aguilar y Hernán De la Torre Dueñas responsabilizaron a Valdés, los ministros del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal , y de Energía y Minas, Jorge Merino Tafur , de lo ocurrido en la provincia cusqueña.

“Junto con Rubén Coa y Verónica Mendoza pedimos durante un mes a la PCM que vaya a Espinar y resuelva el conflicto, pero hubo mucha indolencia. Evaluaremos impulsar la censura”, dijo De la Torre.

De otro lado, la provincia cusqueña de Chumbivilcas, vecina de Espinar, evalúa sumarse a la lucha para respaldar la defensa de recursos hídricos. Edgardo Aguirre, secretario de organización del Frente Único de Defensa de los Intereses de esa provincia, dijo que como el gobierno no quiere resolver los conflictos, saldrán a las calles.

Agregó que Chumbivilcas también evalúa la posibilidad de impedir que Xstrata Copper construya el mineroducto para transportar los minerales que se extraigan de su proyecto minero Las Bambas, que se ubica en la provincia de Cotabambas, región Apurímac.

El mineroducto pasará por lo menos por tres distritos de esa localidad.

MINERA RATIFICÓ SU DESEO DE HACER LO POSIBLE PARA REINICIAR EL DIÁLOGO

En un comunicado, Xstrata Tintaya lamentó la violencia y ratificó su vocación al diálogo y aclaró que las inversiones del Convenio Marco , por el cual entregan el 3% de sus utilidades antes de impuestos, son aportes voluntarios y adicionales a todos  los gravámenes existentes para la minería.

Respecto al tema ambiental, afirmaron que las operaciones cumplen con todos los requisitos que la legislación establece y como se ha demostrado en los diversos monitoreos realizados por las entidades competentes.

Manifestaron públicamente su disposición a realizar monitoreos participativos adicionales dentro del marco legal, a fin de que se esclarezca cualquier percepción o preocupación que la población pudiera tener de un presunto daño ambiental.

ENFOQUE

Fue un error no dialogar hace 2 meses

José López F.
Mesa de Diálogo Minero

La posición inicial del alcalde Óscar Mollohuanca de demandar un aumento en la participación de las utilidades para mejorar el convenio marco y de hacer que estos fondos sean manejados por una entidad independiente y no por la Fundación Tintaya, además de mejorar el monitoreo ambiental, han sido propuestas al inicio razonables considerando que el proyecto Xstrata va a crecer con Antapacay y posiblemente con Korohuayco.

Pedir el aumento es correcto, pero pedir 30% fue demasiado; también fue incorrecta la réplica de la empresa al decir que no aceptará aumento económico. Fue un error no aceptar negociar hace dos meses cuando aún no había conflicto. Hoy Mollohuanca ha sido capturado por una agenda imposible de manejar, como la del dirigente Herbert Huamán, que ya no quiere ni siquiera mejorar el convenio marco sino cerrar la mina engañando a una población que cree que esa es la solución.

O son pro diálogo o son pro violencia

Gonzalo Quijandría
SNMPE

Los representantes de la empresa está listos a dialogar, pero parece que hay una posición intransigente por parte de algunos sectores de la comunidad sabiendo que la empresa está dispuesta a sentarse a conversar para ver las reales inquietudes de la población.

A cualquier altura de una situación de conflicto la solución es el diálogo teniendo al gobierno dispuesto a fijar las bases para garantizarlo. Cualquier otra posición es contraria a esta vocación y en pro de la violencia, no veo otra alternativa que no sea sentarse a conversar.

Si este diálogo no se produce queda claro que hay una intención de generar un ambiente de violencia con manifestaciones como las que se están haciendo en Cajamarca y en otras partes del país. La comunidad debe demostrar que está dispuesta a dialogar, de lo contrario estamos hablando de un tema netamente político.