Porras Barrenechea y la única vez en la historia del Perú que un ministro juró el cargo en su casa

Raúl Porras Barrenechea jurando el cargo de ministro de Relaciones Exteriores ante el presidente Prado y el primer ministro Manuel Cisneros Sánchez en la sala de espera de su casa, en Miraflores. Foto: Archivo del Instituto Raúl Porras Barrenechea.

Raúl Porras Barrenechea recibió el encargo de asumir la jefatura de la Cancillería en 1958. Por afecciones cardíacas, no pudo jurar en Palacio. Sin embargo, el presidente Prado fue hasta su casa y le tomó juramento junto con el Consejo de Ministros.

Jalbi Romero Mayuri
21 Jun 2020 | 7:52 h

Pocas cosas significativas ocurren una sola vez en la vida, y menos aún en la historia nacional. Pero cuando suceden, es deber de los cronistas del día a día y, sobre todo, de los de la historiografía formal, tomar nota de estos acontecimientos, para llevarlos —glosados, si se quiere, en el caso de los primeros narradores— hasta las lectores, y así, de repetición en repetición, engrosar el imaginario de la ciudadanía con una anécdota nueva, real y verificable.

La que viene a continuación ocurrió hace 62 años. El protagonista, por lo demás, es harto conocido en el Perú, posiblemente más por un detalle circunstancial que por toda su trayectoria humana: Raúl Porras Barrenechea, hijo ilustre de Pisco y, para mayores señas, el rubicundo señor que con su rostro distingue el billete de veinte soles en el territorio nacional.

PUEDES VER Zeballos contradice a Martos y dice que pases vehiculares vencen el 30 de junio

De Torre Tagle a Miraflores

El Perú vivía entonces el segundo año del segundo Gobierno del presidente Manuel Prado Ugarteche, quien, luego de recomponer su gabinete ministerial, convocó a Raúl Porras Barrenechea para que asumiera el mando de la Cancillería de la República.

El ingreso formal de Porras al Gobierno de Prado se dio el 5 de abril de 1958, según apunta a La República el embajador Harry Belevan-McBride, quien es a la fecha director del Instituto Raúl Porras Barrenechea de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Antes de ser convocado, Porras había cumplido un deber que, también por su peculiaridad, es interesante destacar: entre febrero y julio de 1957, fungió como presidente del Senado de la República, en reemplazo de su primo mayor, José Gálvez Barrenechea, quien había muerto en el cargo tras culminar la Segunda Legislatura Extraordinaria.

Al concluir su labor directiva en el Senado, Porras Barrenechea recibió el llamado del Ejecutivo, y, poco después, en su casa de la calle Narciso de la Colina, en Miraflores, la temprana seña de la muerte que se lo llevaría dos años después.

PUEDES VER Presidente Martín Vizcarra en contra de eliminar los octógonos en publicidad

Su gestión al frente de la cartera de Relaciones Exteriores, sin embargo, fue singular. Luis Alberto Sánchez, líder histórico del Apra y compañero de su generación —fueron amigos desde comienzos del siglo veinte, compartieron en San Marcos y en el Senado, para resumir—, la recuerda del siguiente modo, como se lee en el libro compilatorio Raúl Porras Barrenechea, parlamentario, de Carlota Casalino, editado por el Fondo Editorial del Congreso en 1999:

“Y entonces ocurrió un hecho que demostró palmariamente los rasgos románticos de Raúl. Le comenzó a fallar el corazón, ese traidor miserable que se lo llevó una noche de setiembre. Comenzó a sentirse mal a punto tal que no iba al Ministerio, sino que el Ministerio venía acá a su casa, a trabajar… esta casa realmente fue la cancillería del Perú durante meses. Los embajadores venían aquí, sin sentirse rebajados por ello, sino al contrario, enaltecían su función y enaltecían a Porras”.

PUEDES VER Empresa de oxígeno duplicó ventas al Estado con norma de Alan García

Juramento hogareño

Pero si la Cancillería, del Palacio de Torre Tagle, se mudó a la casita de la calle Colina por un tiempo, con la confianza de Prado a Porras se puede decir que hasta el Palacio de Gobierno llegó a su residencia, al menos en un sentido informal, en un episodio hasta hora único en la historia republicana del país.