El analista político deja sus impresiones sobre el cambio de ministros.

Vizcarra busca convencer a la nueva oposición

Opinión del analista político

La República
14 Feb 2020 | 5:33 h

Por: David Sulmont

Uno de los principales ejes del gobierno de Vizcarra ha sido la lucha contra la corrupción, por ello, cualquier hecho que vaya contra esa línea va a ser solucionado mediante la renuncia de ministros. Y no es la primera vez que esto sucede. Creo que ese es el principal sentido de esta decisión: no darle municiones a una posible oposición cuando se pida al nuevo Congreso el voto de confianza para el gabinete Zeballos, que además buscará la aprobación de sus decretos de urgencia. Entonces, todo esto es parte de una estrategia de Vizcarra de distanciarse rápidamente de figuras que puedan cuestionar la imagen de integridad de su gobierno.

Esto también da cuenta de que la mayoría de sus ministros, salvo pocas excepciones, no tienen peso político propio. Se trata de un gabinete de exfuncionarios, exviceministros o exdirectores, técnicos antes que políticos, que además son como fusibles que se remueven en casos de emergencia. Tres de estos cambios responden a lo ocurrido con Odebrecht y su demanda ante el Ciadi, excepto el cambio en Educación, que entiendo va más por fortalecer esa cartera ante un posible cuestionamiento del enfoque de género en el nuevo Congreso. Esto, nuevamente, es parte de una estrategia.

Por otro lado, sobre la situación que desencadenó todo, la denuncia de Odebrecht ante el Ciadi, me parece que hubo un mal manejo por parte del gobierno. Creo que ha actuado con torpeza e ingenuidad, quizá han tratado de convencer a Odebrecht de que no realice la denuncia, pero no lo lograron y en medio de eso se filtró la información sobre estas reuniones. Pienso que no ha habido un acto doloso, pero se actuó con torpeza y el cambio de ministros ha sido la consecuencia de este grave error.

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