No toda voz es vocera

“Estos primeros tiempos del Congreso son para los políticos la hora de hablar. Los parlamentarios tienen que hacerse conocidos, como condición para ejercer influencia y liderazgo”.

Mirko Lauer
01 Feb 2020 | 1:53 h

Mesías Guevara acaba de negarle a Raúl Diez Canseco la condición de vocero en Acción Popular. De hecho este no parece tener ni el cargo ni el encargo. Pero es un dirigente influyente en el partido, y harto solicitado por los medios, lo cual es casi mejor que ser vocero. Va a ser difícil que deje de hablar a nombre de AP.

En estos tiempos movidos la vocería está en todas partes. Unos cuantos partidos mantienen la disciplina de la versión única, pero la norma es que quien tiene acceso a los micrófonos representa a su organización. Más ahora que hay abundancia de políticos nuevos e impacientes por difundir sus posiciones sobre temas varios.

De otra parte los medios no suelen interesarse mucho por los voceros oficiales cuando estos no presentan una versión interesante de los hechos. Siempre será preferible el político suelto en plaza, y mejor si es capaz de producir el estrépito del proverbial elefante en la cristalería. Que es el sonido de las luchas internas.

Las opciones son múltiples. Voceros deliberadamente impostados. Voceros que no pretenden serlo pero que lo parecen a pesar suyo. Voceros formales pero con déficit de representación. Voceros que no se sabe por quién hablan. Voceros a los que se les ha apagado la voz, pero que siguen haciendo movimientos con la laringe.

Estos primeros tiempos del Congreso son para los políticos la hora de hablar. Los parlamentarios tienen que hacerse conocidos, como condición para ejercer influencia y liderazgo. Los dirigentes partidarios tienen que tratar de imponer alguna forma de disciplina. Las posiciones tienen que quedar establecidas.

En los partidos exitosos el tema del vocero es un problema, pero en los que fracasaron más. Por ejemplo en el Apra los ex congresistas siguen voceando sus puntos de vista mucho más que el resto de la militancia. En esto algo ayuda que luego de tantos años los medios se hayan acostumbrado a ellos.

Por su parte el público quizás quiere escucharlo todo, y a todos. Diez Canseco haciéndose el vocero y Guevara llamándole la atención es el anuncio de cosas interesantes en la página política. Después de todo, es la posibilidad de la próxima presidencia lo que está en juego.