PNUD 2019: Más allá de ingresos y promedios

11 Dic 2019 | 5:27 h

“En todo el IDH 2019 se constata un hilo conductor: la profunda y creciente frustración que generan las desigualdades”.

El PNUD acaba de publicar el Índice de Desarrollo Humano 2019, que apareció por primera vez en 1990 y cuyo promotor fue Mahbub ul Haq, motivado por las ideas del Premio Nobel hindú Amartya Sen. Su característica principal es que no usa el indicador tradicional, el PBI per cápita (división simple del PBI entre el número de habitantes), sino que incluye, además, la esperanza de vida al nacer, los años esperados de escolaridad y el promedio de años de escolaridad cumplidos.

Este IDH 2019 es un IDH 2.0, lo que se aprecia desde su título: “Más allá del ingreso, más allá de los promedios, más allá del presente: Desigualdades del desarrollo humano en el siglo XXI”. Dice en su Prólogo:

“La oleada de manifestaciones que se han producido en numerosos países es un claro signo de que, para el progreso de la humanidad, hay algún aspecto de nuestra sociedad globalizada que no funciona. La ciudadanía está tomando las calles por diferentes motivos: el costo de un boleto de metro, el precio del petróleo, reclamos políticos de independencia”.

Afirma que los problemas de la desigualdad son antiguos pero que, en esta sociedad de la información y del conocimiento, toman nuevas formas y, de no ser satisfechos, crean profundas brechas: es el caso del acceso a la banda ancha de Internet, que antes se consideraba un lujo, pero que hoy día es crucial para competir y hacerse un sitio en la sociedad. En el Perú, la Red de Fibra Óptica está lista hace 4 años, pero sigue frenada en su desarrollo.

El capítulo 3, “Más allá de los promedios”, contó con la colaboración de Thomas Piketty y trae nuevas metodologías para la medición del ingreso y la riqueza, lo que ha mejorado mucho el ajuste que toma en cuenta la desigualdad.

El IDH analiza 189 países (casi todos). América Latina está en media tabla y el mejor situado es Chile, con el puesto 42. Perú, en el puesto 82, está cerca de Brasil, Colombia, Ecuador y también de China.

El IDH 2019 nos dice que, en América Latina, el 40% más pobre de la población tiene entre el 12 y 15% del total del ingreso nacional (ver cuadro), siendo Brasil el más desigual. De su lado, el 10% más rico posee entre el 30 y el 33% del ingreso. Chile, Brasil, Panamá y Paraguay son los más desiguales.

Para apreciar mejor la distribución peruana, hemos calculado cuánto del PBI de US$ 220,000 millones recibe el 40% más pobre y el 10% más rico de los 32.5 millones de peruanos. Los 13 millones más pobres (40%) reciben un promedio de US$ 2,462 anuales (US$ 200 mensuales, mucho menos que el sueldo mínimo de S/ 930/mes), mientras que 3.2 millones (el 10%) tiene ingresos de US$ 22,432 per cápita anuales (US$ 1,900/mes), o sea 10 veces más que el 40% más pobre. La brecha es enorme.

El IDH 2019 está alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible al 2030 de Naciones Unidas, donde destaca la lucha contra el cambio climático. Y otros dos Índices claves: el de Desarrollo de Género y el de Desigualdad de Género. Pero lo más importante es que nos provee de la data estadística que permite entender la raíz de los problemas. Por ejemplo, nos dice que en los paraísos fiscales hay 7 billones de dólares (trillones, en inglés), el 8% del PBI mundial, en manos de pocas personas.

En todo el IDH 2019 se constata un hilo conductor: la profunda y creciente frustración que generan las desigualdades. Y el PNUD nos quiere proveer de métodos e instrumentos de política que permitan reducir la desigualdad, pues, al hacerlo, define la libertad y las oportunidades de los niños, adultos y personas mayores y se transmite a la siguiente generación.

Captura de pantalla, Campodónico.