Para que no te olvides (balada)

"Somos responsables de las acciones de aquellos a quienes elegimos. Está abierta la oportunidad de enderezar el entuerto y cerrar el ciclo de corrupción”.

Nelson Manrique
08 Oct 2019 | 1:15 h

Aún no ha terminado el enfrentamiento entre los excongresistas del disuelto Parlamento y el Ejecutivo y la lucha por imponer la propia versión de la historia está empeñada a fondo.

Víctor Andrés Belaúnde le dice en CNN a su sorprendido entrevistador que Acción Popular planteó antes que el gobierno -20 meses atrás-, el adelanto de elecciones. Cualquier peruano que lo recuerde respaldando el archivamiento de la propuesta del Ejecutivo por Rosa Bartra debe sentirse sorprendido. Vitocho olvidó añadir que cambiaron de opinión cuando, como resultado del referéndum, se aprobó la no reelección de los congresistas, lo que frustró sus más caras expectativas, y entonces dieron un viraje de 180° en su posición. Por supuesto, tampoco menciona que la mañana del 30 de septiembre, cuando la congresista Indira Huilca planteó la cuestión previa para atender el pedido del Premier, votó entusiasta y militantemente, como un Becerril cualquiera, por no abordar la cuestión de confianza planteada por el ministro del Solar y votó por pasar inmediatamente a la elección del primo del presidente del Congreso como miembro del Tribunal Constitucional, lo que dio lugar a la respuesta del Presidente Vizcarra, de declarar disuelto el Parlamento.

Para no quedarse atrás, la sin par Rosa Bartra afirma que los fujimoristas plantearon antes que el gobierno la propuesta de irse todos y convocar a elecciones generales. En verdad los fujimoristas le pidieron al presidente que renuncie a su cargo, para que lo asumiera Mercedes Aráoz, su vicepresidenta. Luego ella renunciaría y asumiría el poder Pedro Olaechea en su calidad de Presidente del Congreso, convocando entonces a elecciones. Pequeño detalle omitido en la historia: la vicepresidenta Mercedes Aráoz no pensaba renunciar, como se lo hizo saber personalmente al presidente, y los fujimoristas tenían la expectativa de capturar el Ejecutivo utilizándola de tonta útil; si se rebelaba sería fácil vacarla y poner directamente a Pedro Olaechea en la presidencia, para liberar a Keiko Fujimori y organizar unas elecciones generales a su medida.

Más allá de la costra de retórica que hoy envuelve a las noticias, el mensaje esencial que deja este oscuro periodo de nuestra historia es que el Perú paga las consecuencias de darle una mayoría absoluta en el Parlamento a una organización que más que un partido político es una asociación de intereses delincuenciales, con fuertes vínculos con las redes corruptas del sistema nacional de justicia organizadas por el Apra, que usó el Congreso como un instrumento para proteger la impunidad de personajes que tienen deudas pendientes con la justicia. Es de esperar que, luego de concluido el plazo de 30 días que los excongresistas tienen de inmunidad, los tres siguientes meses, que serán de receso parlamentario hasta la elección del nuevo Congreso, sean utilizados por la Fiscalía para desplegar enérgicamente acciones legales contra los delincuentes que han perdido la protección que les brindaban sus privilegios parlamentarios.

Varios ciudadanos entrevistados en diversos lugares del país coinciden en una lección central que nos deja esta experiencia. Como ciudadanos somos responsables de las acciones de aquellos a quienes elegimos. Está abierta la oportunidad de enderezar el entuerto y cerrar el ciclo de corrupción desbocada abierta por Alan García durante su primer gobierno, y continuada y expandida por sus sucesores. No la desaprovechemos.