Yoshiyama ofreció a falsos aportantes ‘contactos’ en Poder Judicial

En primera persona. Atemorizado por el curso del caso de lavado de activos contra el partido fujimorista, el empresario Erick Matto Monge reconoció ante la fiscalía que Jorge Yoshiyama Sasaki –sobrino carnal de Jaime Yoshiyama Tanaka– lo captó como reclutador de falsos aportantes. Cuando las autoridades lo citaron, Yoshiyama lo instruyó para que mintiera y le ofreció los “contactos” del fujimorismo en el Poder Judicial para resolver sus problemas.

En primera persona. Atemorizado por el curso del caso de lavado de activos contra el partido fujimorista, el empresario Erick Matto Monge reconoció ante la fiscalía que Jorge Yoshiyama Sasaki –sobrino carnal de Jaime Yoshiyama Tanaka– lo captó como reclutador de falsos aportantes. Cuando las autoridades lo citaron, Yoshiyama lo instruyó para que mintiera y le ofreció los “contactos” del fujimorismo en el Poder Judicial para resolver sus problemas.

El miedo comenzó a asaltar a los implicados en el caso de lavado de fondos de la campaña de Keiko Fujimori en 2011. Después que el juez Richard Concepción Carhuancho dispuso la detención por 36 meses de la lideresa de Fuerza Popular, el miércoles 31 de octubre, reclutadores de falsos aportantes, como el empresario fujimorista Erick Matto Monge, decidieron confesar todo lo que saben a la Fiscalía de Lavado de Activos. El viernes 2 de noviembre, Matto no solo destapó la maquinaria ilegal que puso en marcha la cúpula del partido fujimorista en 2011 para lavar dinero de origen espurio. También denunció la existencia de un aparato de intimidación para que testigos como él se queden callados.

Erick Matto había declarado el 23 de febrero de este año, y también el 16 de octubre, pero al advertir que cada vez más le pisaban los talones, y que Keiko Fujimori fue enviada la cárcel por el caso en el que él estaba hondamente relacionado, se convenció de que era mucho mejor contarlo todo. Y dio varios nombres. La República tuvo acceso a lo que manifestó ante la Fiscalía de Lavado de Activos. Según el acta de su relato, le prometieron que lo ayudarían porque Fuerza Popular ejercía influencia sobre el Poder Judicial. Así lo dijo:

“Jorge Yoshiyama se comunica pidiéndome desde el principio que se iniciaron las investigaciones policiales que él se iba a encargar de pagar a los abogados para que los acompañe a las declaraciones y que era mejor decir que sí se realizó el aporte para no tener problemas posteriores. Cuando las investigaciones avanzaban, y el caso estaba en la fiscalía, él comentaba que todos los que habían apoyado –es decir que habían aportado– iban a ser liberados de la investigación por los contactos que tenía el partido (Fuerza Popular) con el Poder Judicial, y los que no apoyaban con sus declaraciones iban a tener problemas. Y yo entendí que serían no solo de índole judicial sino también personal”.

Erick Matto estaba atemorizado porque, por instrucciones de Jorge Yoshiyama Sasaki –sobrino carnal de Jaime Yoshiyama Tanaka, a quien, según el brasileño Jorge Barata, le entregó un millón de dólares para financiar la campaña de Keiko Fujimori en 2011–, convirtió en falsos aportantes a su padre, a su madre, a un hermano y a varios miembros de su círculo de amigos. Todos confiaron en él y firmaron recibos de donaciones fraudulentas. Matto sabe que por su culpa estas personas que confiaron en él podrían ir a la cárcel. Y él, obviamente, teme por su vida.

La fuerza del miedo

Esto es lo que expresó ante la Fiscalía de Lavado de Activos:

“En todo este tiempo he tenido preocupación por lo que podría pasarle a mi familia si es que yo cambio de versión. Me siento preocupado por eso, porque ahora estoy al lado de la verdad, al lado de la justicia. He tenido que contratar personal de seguridad para que proteja mi integridad y la de mi familia. Ello debido a las prácticas que el fujimorismo ha tenido años anteriores en los que tenían el control absoluto de todo. Ese es mi temor real”.

En otro momento del interrogatorio, Erick Matto precisó que asumía que el dinero que manejaba Jorge Yoshiyama Sasaki se lo había confiado su tío Jaime Yoshiyama Tanaka, cuando este ejercía como secretario general de Fuerza 2011 y jefe de la campaña de Keiko Fujimori. Lo afirmado por Matto confirma la hipótesis del fiscal José Domingo Pérez, quien plantea que Yoshiyama montó un esquema de lavado del millón de dólares de la constructora de Odebrecht que le entregó Jorge Barata.

El fiscal le preguntó:

“Indique si los aportantes falsos que usted ubicó a pedido de Jorge Yoshiyama Sasaki fue a pedido de algún miembro o dirigente del partido Fuerza 2011”.

Erick Matto Monge respondió afirmativamente. Incluso mencionó que Jorge Yoshiyama era amigo de Keiko Fujimori:

“Tengo entendido que este pedido había sido (dado por su tío Jaime Yoshiyama Tanaka en apoyo a Fuerza 2011. Entiendo que Jorge (Yoshiyama) en papeles no pertenecía al partido, pero sí tenía amistad con la señora Keiko Fujimori. Presumo que ella también le pudo pedir ese favor”.

Todo el poder

Erick Matto aprovechó la ocasión reiteró su temor por las represalias debido a que se ponía a disposición de la justicia contándolo todo:

“En ningún momento pensé meter a mi padre, a mi madre y mi hermano y amigos cercanos en este problema lo hice por desconocimiento, y quiero ratificar mi colaboración con el Ministerio Público para que se sepa la verdad. Considero que he sido utilizado por Jorge Yoshiyama Sasaki”.

El empresario Erick Matto también confirmó que en el grupo de falsos aportantes se encuentra el actual congresista fujimorista Miguel Castro Grández, quien, en condición de testigo protegido, reveló que efectivamente era un falso aportante. Pero luego intentó retractarse. Matto declaró que mantenía una mala relación con Castro, puesto que lo engañó en un negocio (ver recuadro).

¿Cómo conoció a Jorge Yoshiyama Sakai?, le preguntaron, y contestó:

“Lo conocí en al casa de playa de la familia Furukawa, ubicada en la playa Bujama. Con él hemos tenido un vínculo de amistad, participábamos en sus cumpleaños, amistad que se ha mantenido hasta hace unos días cuando salió la medida de detención preliminar. Ese día él me llamó y me dijo: Comunícate con tu abogado, el doctor Fernando carrera Segura, y me cortó el teléfono. Esa fue la última comunicación que tuve con él. Luego lo intenté llamar para recriminarle que (yo) había salido en la portada de El Comercio y que por hacerle un favor me había destruido mi vida y la de mi familia, enviándole la foto de la portada a su Whatsapp. Pero hasta el momento no me contesta nada”.

Pronto Erick Matto y Jorge Yoshiyama se verán las caras ante los tribunales.

El papel de Miguel Castro

Erick Matto Monge señaló que era amigo del congresista Miguel Castro Grández desde hacía 10 años, pero que había roto la amistad porque lo engañó con un negocio.

Me invitó a invertir en su negocio Grupo de Operaciones Especiales de Seguridad. Me vendió acciones por 16 mil soles, acciones que después no reconoció. Cuando le reclamé por lo sucedido, me contestó que no tenía ningún documento firmado por esa deuda y que por eso él no me debía nada”, relató Matto.

“También puse una camioneta Daewoo modelo Damas, pero no me la devuelve a la fecha”, afirmó.

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