FP de Keiko Fujimori no pudo desaforar a Kenji, Ramírez y Bocángel

Redaccionlr
7 M06 2018 | 13:32h
Las disputas de los Fujimori

Voto repetido. Excongresistas de FP son suspendidos de su ejercicio y deberes parlamentarios mientras dure el proceso penal que afrontarán. Repetición ayer de irregular votación de la víspera no cubrió el autoritarismo de Fuerza Popular.

Ayer, en el pleno del Congreso, se repitió la votación sobre la destitución de los congresistas Kenji Fujimori, Guillermo Bocángel y Bienvenido Ramírez. Sin embargo, no se alcanzaron los 67 votos para aprobar el desafuero de estos parlamentarios involucrados en los ‘keikovideos’.

Los mencionados congresistas fueron acusados por la infracción del artículo 39 de la Constitución del Perú. No obstante, por la mañana, la Junta de Portavoces acordó repetir las votaciones realizadas en la víspera, respecto a la suspensión y la acusación por los delitos de cohecho activo genérico y tráfico influencias a Kenji Fujimori, Guillermo Bocángel y Bienvenido Ramírez.

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Como se sabe, se cuestionó la interpretación auténtica que hizo el fujimorismo al permitir que voten en el Pleno los integrantes de la Comisión Permanente, y la cantidad inexacta de votos que se requieren para aprobar este punto de la acusación constitucional.

Es así que el Pleno ratificó su votación, pero en ella ya no se contó con los congresistas que votaron en la Comisión Permanente.

Es más, antes de dar inicio a la votación, el presidente del Congreso, Luis Galarreta, se vio obligado a ofrecer disculpas por su autoritarismo.

“Ayer, en un debate complicado en la noche, lamentable-mente como presidente del Congreso dediqué mucho tiempo con los portavoces a debatir la moción de censura –en mi contra– y no vimos el sistema de votación de la noche”, dijo Galarreta, supuestamente arrepentido de su accionar de la noche del miércoles. El fujimorista recibió aplausos solo por los integrantes de su bancada Fuerza Popular.

Luego se procedió a la votación y de esta manera se superaron los 51 votos requeridos para suspender a los parlamentarios del ejercicio y de sus derechos legislativos.

Estas suspensiones durarán hasta que culmine el proceso penal que afrontarán los legisladores por los delitos de cohecho activo genérico y tráfico de influencias.

El Jurado Nacional de Elecciones será notificado en la brevedad para que los accesitarios se integren al Congreso.

La chacra de Keiko Fujimori

Ayer, antes de la ratificación de su suspensión, Kenji Fujimori se pronunció en Twitter.

“Ayer fui ilegalmente suspendido sin el número de votos que exige la Constitución. Hoy Keiko quiere hacer una nueva votación a su medida y consolidar el abuso. ¡No me someteré! Iniciaré acciones legales, defenderé mis derechos. Keiko, el Congreso no es tu chacra. La Libertad le ganará al miedo”, publicó.

Sin embargo, el hermano menor de Keiko no asistió ayer al Parlamento. Bienvenido Ramírez y Guillermo Bocángel sí estuvieron presentes en la nueva sesión del Pleno.

Ratificada la votación de la víspera, Julio Rodríguez, abogado de Kenji Fujimori, anunció que presentará una acción de amparo ante el Poder Judicial contra la decisión del pleno del Congreso de la República de separarlo temporalmente del cargo.

Por otro lado, Marisa Glave recordó que este proceso de desafuero aún omite el canje del indulto al exdictador Al-berto Fujimori a cambio de evitar la vacancia del expresi-dente Pedro Pablo Kuczynski.

Atropello en dos pasos

Frente a todas las críticas justificadas, la rectificación de ayer fue un reconocimiento implícito del fujimorismo de que había cometido –de nuevo– un atropello constitucional.

Esto porque el miércoles se aceptó, al caballazo, con la anuencia de Fuerza Popular, que los miembros de la Comisión Permanente (CP) que no habían votado para aceptar la denuncia contra Kenji, Bocángel y Ramírez sí pudieran hacerlo en la sesión del Pleno.

La Constitución de 1993 es clara en el sentido de que los integrantes de la CP no pueden votar para decidir la suspensión o el desafuero de un legislador.

No contempla ningún tipo de excepción.

El criterio es sencillo de comprender: no se puede ser al mismo tiempo juez y parte.

El fujimorismo forzó la situación al extremo, alentado por la necesidad de garantizar los votos necesarios para sacar a Kenji del Congreso, quien tiene un abierto enfrentamiento con su hermana Keiko.

Esto fue alertado el mismo miércoles por congresistas como Jorge del Castillo, Juan Sheput y Gilbert Violeta.

El Pleno está compuesto por 130 personas. Sin los 30 de la CP, el miércoles debieron votar solo 100. Sin embargo, se terminó habilitando a 114.

Ese fue el primer paso del atropello. El segundo pasó alcanzó niveles absurdos pocas veces vistos.

Para que una suspensión proceda, se necesita la aceptación de la mitad más uno de los congresistas hábiles, es decir, una mayoría simple.

Por lógica, si se subió el quórum a 114, la mayoría simple debió haber sido de 58 votos. Pero el fujimorismo, a través del presidente del Legislativo, Luis Galarreta, terminó defendiendo la hipótesis de que solo se necesitaban 51 votos (la mayoría simple de 100).

En las matemáticas naranjas, la mitad más uno de 114 era 51 y no 58.

Tan burda resultó la maniobra que la Junta de Portavoces tuvo que solucionar de emergencia el entuerto, con el temor justificado de que una decisión tan chambona podía ser fácilmente revertida por un juzgado constitucional.

Si bien el fujimorista Luis Galarreta pidió perdón la mañana de ayer, quedó en evidencia el talante autoritario de él y de la jefa de su partido. 

Claves

Maritza García, congresista de la facción de Kenji, rechazó la suspensión de su líder y afirmó que no existen pruebas para acusarlos.

Asimismo, otros kenjistas como Lucio Ávila y José Palma consideraron que no hay pruebas contra los suspendidos parlamentarios.

La defensa de Kenji presentará una acción de amparo ante el Poder Judicial.