Ángel Páez

Ángel Páez

La Tribu
Fundador y jefe de la Unidad de Investigación. Estudió en la UNMSM, ha culminado una Maestría en su especialidad y enseña Periodismo de Investigación en la UPC. Es integrante del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés). Es corresponsal del diario argentino Clarín y de la revista mexicana Proceso.

Cerdos autoritarios

“La norma será un fracaso porque los reporteros de investigación seguiremos publicando lo que disgusta a los autoritarios”.

La libertad de prensa significa libertad de criticar y oponerse, escribió George Orwell, quien lo expresó refiriéndose al papel que deben cumplir los periodistas en cualquier contexto, en democracia o en dictadura, o ante un régimen autoritario, sea de derecha o izquierda (Opresión y resistencia: Escritos contra el totalitarismo 1937-1949).

Los enemigos de la libertad de prensa no profesan la misma ideología, incluso pueden ser enemigos históricos, antagonistas confesos o fervorosos contrarios. Como es el caso de los fujimoristas y los perulibristas.Suelen juntar fuerzas e intereses los autoritarios de derecha e izquierda cuando los periodistas los investigan y exponen sus corruptelas.

Entre 2016 y 2019, cuando Fuerza Popular controlaba la mayoría en el Congreso, Keiko Fujimori promovió una serie de acciones para obstaculizar la investigación fiscal del caso que la involucra. Este esfuerzo incluyó proyectos para controlar a la prensa, en un intento por impedir la publicación de las confesiones de los colaboradores eficaces, o la transcripción de escuchas telefónicas legales, que la fiscalía había obtenido contra Keiko Fujimori y sus cómplices.

Los fujimoristas y perulibristas, que durante la última campaña electoral se insultaron, agredieron y escupieron, y juraron que se cobrarían venganza si alguno llegaba al poder, al final terminaron por forjar una alianza en la sombra para destruir a la prensa que pregunta y critica, que investiga y ventila sus miserias. El primer intento fue la aprobación con votos perulibristas y fujimoristas de una modificación de la ley de colaboración eficaz, para sancionar a jueces y fiscales si filtraban las declaraciones de los testigos, así como a los que difundieran los testimonios, en evidente alusión a los periodistas.

Un proyecto con una figura muy similar ha presentado el Ejecutivo para “proteger la información reservada sobre investigaciones penales”, según el el ministro de Justicia, Félix Chero. La iniciativa legal expresa el notorio propósito del gobierno de disuadir a los periodistas de publicar las declaraciones de los colaboradores eficaces, o la información resultante del levantamiento del secreto bancario, tributario y de las comunicaciones de los investigados, entre quienes se encuentra, justamente, el presidente Pedro Castillo.

Este proyecto recibirá el voto entusiasta de las organizaciones políticas cuyos líderes son investigados por crimen organizado, lavado de activos y otros graves delitos, como Fuerza Popular, Perú Libre y Podemos Perú, por mencionar algunos. Pero la norma será un fracaso porque los reporteros de investigación seguiremos publicando lo que disgusta a los autoritarios, sean de derecha o izquierda. Nuestro trabajo consiste en destapar, exponer, revelar, y no ocultar, mentir, callar, aunque nos cueste la cárcel. Nunca hay que rendirse ante los cerdos autoritarios, como solía graficar Orwell.