Eloy Jáuregui

Eloy Jáuregui

Animal urbano
Cronista, poeta y profesor en la Universidad de Lima. Estudios en Lingüística y periodismo. Editor en la mayoría de los medios peruanos y corresponsal en revistas del extranjero. Autor de una treintena de libros sobre comunicación, lenguajes alternativos y culturas urbanas. Con premios en Casa de la América y Prensa Latina (Cuba) y Etecom-Perú.

Más columnas

Eloy Jáuregui

Cuando los ricos mueren28 Jun 2022 | 8:43 h

Eloy Jáuregui

Despido y soledad21 Jun 2022 | 7:27 h

Eloy Jáuregui

El emisario del odio14 Jun 2022 | 7:32 h

Eloy Jáuregui

Del buen periodismo07 Jun 2022 | 8:12 h

Las uvas de la ira

“Vivimos en la eclosión de la prensa exprés, del periodismo selfie y de la autoficción láctea y eso saben los políticos. Asistimos a la peor hora lúbrica de la llamada posverdad”.

John Steinbeck escribió en 1939 esta novela. Un drama de la emigración. Miles de personas de Oklahoma enrumban a la “tierra prometida” de California. Sin embargo, estos desposeídos no verán jamás sus sueños cumplidos. En el Perú, desde Arguedas y pasando por Matos Mar, esas travesías terminarán en las ilusiones truncas. Son pues los Conquistadores de Troya como estudiaron Jürgen Golte y Norma Adams. Los invasores andinos llegando a Lima y ese cataclismo cultural que provocaron.

PUEDES VER: Defensora del Pueblo cuestiona a Pedro Castillo y al Congreso por la crisis

El Estado fue incapaz de tratar el problema y hoy vivimos en un país caótico y a la deriva. Desde el desarrollo informal, pasando por una economía delictiva hasta la formación de una clase política enclenque. Desde los outsiders, el fujimorismo y hasta el profesor Castillo premiando en Palacio a Andrés Hurtado “Chibolín”. Mis maestros sanmarquinos hablaban de un Perú antiintelectual y cierto que no les faltaba razón. Luego de profesor universitario entendí a los jóvenes que llegaban a los claustros desprovistos del conocimiento histórico, la filosofía, la ética y el razonamiento.

Además, sin haber leído un solo libro y por cierto sin saber escribir. Una mente siniestra había extirpado los rangos de la abstracción de la educación secundaria y por más que el profesor mantenga una vocación pedagógica llegó al caso del profesor de la Villarreal, Juan Francisco Baldeón, quien hace un par de años en plena clase renunció porque sus alumnos no entendían nada de lo que él enseñaba.

PUEDES VER: Hildebrandt sobre Acuña: Un plagiario profesional dice que la tesis de Pedro Castillo es válida

Insisto en el caso de ciertas universidades que resultan fábrica de títulos. He trabajado en muchas de ellas. Sobre todo en la formación de nuevos periodistas. Cierto, aquellos que se quejan y con justa razón porque la presidenta del Congreso, María del Carmen Alva, impidió la cobertura informativa que a la sazón es una tarea elemental de una técnica de estas horas que solo consiste en poner micro o grabadoras para que los congresistas digan cualquier disparate.

Ya lo dije que en el Perú no son los mejores tiempos para el periodismo. Vivimos en la eclosión de la prensa exprés, del periodismo selfie y de la autoficción láctea y eso saben los políticos. Asistimos a la peor hora lúbrica de la llamada posverdad. Lo digo con mucha pena, no hallo ni una pizca del periodismo de Gabriel García Márquez y mucho menos un toque de Rodolfo Walsh, autores de una prensa original y ferviente de la escritura de autor que solo tuvo la finalidad de construir el mejor de los periodismos.