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Debate del bicentenario

“El horizonte de este debate es el bicentenario que antecede el quinquenio 2021-2026. Es la visión de la vida ciudadana del Perú leída desde opuestas perspectivas”

Por Gonzalo García

El rector de la Universidad Nacional San Agustín Rohel Sánchez será el anfitrión del debate de los candidatos a la presidencia. Los seis temas del intercambio son: Perú del Bicentenario; economía y promoción del empleo; educación, ciencia e innovación; lucha contra la corrupción e integridad pública; y derechos humanos, políticas sociales y atención a poblaciones en situación de vulnerabilidad.

El horizonte de este debate es el bicentenario que antecede el quinquenio 2021-2026. Es la visión de la vida ciudadana del Perú leída desde opuestas perspectivas. Veremos qué nos dicen las ideas de los excluidos, las que vienen del fondo de la historia, y la prédica excluyente de los afluentes entrenada en las aulas de Boston y Columbia.

Siendo que las elecciones del 2022 pronto crearán dos mediatos plazos electorales, estaremos atentos a las propuestas sobre las reformas del sistema político que deberán orientar dichos procesos.

Un eventual referéndum y una Asamblea Constituyente están en la agenda.

Pero hay urgencias de la coyuntura. Muchos esperan que, al ritmo actual, el primer gran ciclo de vacunación debe cerrar en el último mes del año y abrir las posibilidades de una nueva normalidad. ¿Qué hacer luego?

Después de la catástrofe 2020, la estadística ha sido benigna con la economía. Viene un fiero rebote del producto y la demanda que nos llevará, ceteris paribus, a un crecimiento de doble dígito. Y, por el lado de la demanda externa, un fuerte superávit de la balanza comercial jalado por el precio del cobre, la cifra más alta en la década. Desahogo a la exigencia fiscal que recibirá una gran presión creada por decisiones legislativas. Pobreza en aumento, enfermedad, necesidad. Y riesgo del endeudamiento internacional que ayude menos a las finanzas públicas.

Pero lo que más urge -junto con la confianza- es el desempleo. La tendencia del crecimiento del salario es menor a la del producto bruto. El subempleo por ingresos es patente en las calles, las parcelas, los mercados populares. También el subempleo por horas. Y subcapacidades específicas. Y por razones comerciales, subempleo por importaciones con dumping. No hay chamba suficiente, claman los hogares. Atenuar el problema es invertir en grandes programas de mayor uso de obra de mano en el agro, las edificaciones, las obras y fábricas. Modificar, por ejemplo, la composición hombre-máquina en obras hidráulicas, mantenimiento de vías de transporte, inversiones en reconstrucción de caminos vecinales, afirmados y trochas.

En la promoción de la educación, la ciencia y la tecnología, Pedro Castillo, el maestro rural, asistido por el físico Modesto Montoya, tiene abisales diferencias con su circunstancial adversaria. La propuesta de Castillo se resume en un ministerio del valor agregado que siente a la ciencia, tecnología, investigación e innovación en una silla del consejo de ministros. De la otra parte solo hay un fatigado mensaje contra la vacunación que afectó la vida de millares de víctimas del COVID-19 y las esterilizaciones forzosas -la “planificación familiar” que acaba con los pobres para acabar con la pobreza-.

El score será concluyente en la lucha contra la corrupción. Quedan pocos artículos en el código penal en que no estén comprometidos la hija del dictador y su equipo, van de 22 a 30 años en la acusación fiscal. Dólares como cancha. Séptimo mandamiento y reja.

Igual situación enfrenta la candidata en el irrespeto de los derechos humanos -Cantuta, Barrios Altos, Pativilca, desapariciones, asesinatos extrajudiciales, condenas de 25 años que un indulto familiar quisiera levantar– y que ningún táper puede canjear “matamos menos” por conciencia ciudadana.