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FMI: a la izquierda del MEF

“En cristiano: no te apures en reducir el déficit fiscal, pues hay margen. Lo que debes hacer es otorgar un nuevo BU de 2,760 soles, 2.3% del PBI. Ojo, los dos BU y el bono regional llegan a 2.8% del PBI”.

Hemos dicho muchas veces que el bono universal tiene una doble naturaleza. De un lado, permite compensar a las personas, tanto por la cuarentena como por los empleos perdidos y los menores ingresos. De otro, genera demanda para las industrias, reactiva la economía, genera empleos y tiene un impacto positivo en el PBI. El bono universal (BU) es el complemento de Reactiva: si la masa salarial cae en 30% por los confinamientos y la disminución de la movilidad, las ventas caen. El bono universal contrarresta esos efectos negativos en las empresas.

Es lo que dice el FMI en su reciente informe del artículo IV (www.imf.org) sobre la economía peruana: “Hemos aconsejado a las autoridades que eviten el retiro prematuro del apoyo fiscal, que ayuda a contener la pandemia, a mitigar su efecto en la pobreza y a apoyar la reactivación. Una vez abatida la crisis, debe volver la prioridad para encarar los riesgos fiscales y las presiones de gasto”, lo que debe ser acompañado de un proyecto creíble de mediano plazo.

Y agrega: “En el corto plazo, el espacio de política fiscal disponible debe usarse contra la pandemia, incluso brindando más apoyo a los hogares, limitando su impacto en la pobreza y protegiéndola contra los riesgos de una baja del crecimiento”.

En cristiano: no te apures en reducir el déficit fiscal, pues hay margen. Lo que debes hacer es otorgar un nuevo BU de 2,760 soles, 2.3% del PBI. Ojo, los dos BU y el bono regional llegan a 2.8% del PBI.

Los múltiples BU de Chile, Colombia y Argentina (como el seguro de desempleo en Europa y EEUU y los estímulos de Trump y Biden) han mitigado la caída del PBI. Aquí los dos bonos y medio los dieron a regañadientes. Por eso, en parte, aquí el PBI ha caído tanto. La otra se debe a una de las cuarentenas más rígidas del mundo. ¿Se pudo manejar mejor? Sí. Pero, ojo, quienes la manejaron diferente han tenido que volver, hoy, a los confinamientos. Son bichos raros y malos el COVID-19 y sus variantes.

Sigamos con los “malos economistas” del FMI: con el nuevo BU el PBI crecería 10.4% en el 2021 y no solo 8.5%. Cierto, el déficit fiscal crecería de 5% a 7.1% y la deuda pública de 35.4% a 37% del PBI. Eso es manejable pues hay amplio espacio: el promedio de deuda de América Latina está por lo menos 10% más arriba.

Hay más. Dice el FMI que los BU permitieron que la pobreza (los que ganan S/ 20/día) subiera solo cerca de 6% en el 2020. Sin bonos, la pobreza hubiera aumentado en 10%. Agrega que, para el 2021, si se da el BU de S/ 2,760, la pobreza nacional bajaría a de 27.2% a 20.8% (casi la misma pobreza del 2019). Y la rural de 61% a 49.2%. Sin los BU, la pobreza total quedaría igual (ver gráfico).

Dice también que la entrega de los bonos se demoró por problemas administrativos, pues el Sistema de Focalización de Hogares (SISFOH) usó un censo “viejo” del 2005. No. El SISFOH no se actualizó porque los neoliberales se creyeron el cuento del piloto automático “eterno”: los no pobres ya habían ascendido a “clase media emergente”. Mentira, son no pobres vulnerables, como los califica el INEI desde el 2020. Y la focalización debe erradicarse para dar paso a políticas más universales. ¿Escucharon?

El FMI dice que las autoridades peruanas son optimistas: esperan un crecimiento de dos dígitos, ya que el impacto económico de las restricciones será limitado y habrá muchas más actividades abiertas que en el 2020, a lo que se agrega la mejora de los precios de los minerales.

Ese es el mayor problema: que el optimismo desbordante del MEF no solo no aplique los bonos universales para la gente y reactivar la economía, sino que la sigan abriendo “pase lo que pase”, como Bolsonaro y como quiere Keiko. Los criterios de la ciencia médica deben venir primero.

Y en economía, todo el mundo está en la política anticíclica, incluido el FMI, que está a la izquierda del MEF, que insiste en no “aggiornarse”. Ya no tienen tiempo para hacerlo.