Juan Carlos Monedero: “Ortega ahora mismo abochorna a la izquierda mundial”

Entrevista al politólogo español, académico y uno de los pioneros del partido político Podemos. “Las políticas que plantea el presidente Castillo, como las políticas del Gobierno de España, son políticas socialdemócratas”, sostiene.

Reto. Monedero asume más participación ante salida de Iglesias. Foto: difusión
Reto. Monedero asume más participación ante salida de Iglesias. Foto: difusión
Evelin Meza

Juan Carlos Monedero llegó al Perú para saludar la toma de mando del presidente Castillo. Además, se reunió con la vicepresidenta Boluarte y tras el discurso del mandatario pudo concedernos una entrevista para hablar sobre el rol de la izquierda en los países de América Latina.

¿Qué se espera de las relaciones políticas de Perú y España?

En lo que le corresponde al Gobierno de España, yo creo que hay una enorme sintonía con todo lo que implica políticas sociales. Creo que todo el discurso de recuperar el Gobierno para hacer políticas para las mayorías coincide con lo que está pensando hacer el Gobierno de España con el partido socialista y de Podemos.

Que también deja un poco en ridículo las críticas que hace la oposición porque las políticas que plantea el presidente Castillo, como las políticas del Gobierno de España, son políticas socialdemócratas, que lo que asume también es la escasa capacidad que tienen los gobiernos hoy en día de cambiar estructuralmente las realidades económicas.

¿Qué estilo o qué cambios podría tener esta nueva Constitución de Chile?

Chile es una superación de un modelo en donde se va privatizando la vida. En Chile, cuando les decían a los jóvenes, mencionando la subida del metro que desencadenó las protestas, ellos decían que no son 30 pesos, son 30 años. Cuando tú privatizas la educación, las pensiones, el transporte, cuando de repente conviertes la vida social en algo en donde solamente sobreviven los poderosos estás rompiendo la sociedad y por tanto la Constituyente chilena tiene que reinventar el Estado social que intentó construir Salvador Allende, que le impidió el golpismo apoyado por los Estados Unidos.

¿Cree que la izquierda tiene algún tipo de relación con los últimos estallidos sociales?

Antes de la pandemia había manifestaciones en todo el mundo porque la crisis del 2008 se solventó contra las mayorías. Estamos en el momento de la humanidad con mayor índice de desigualdad de la historia del mundo. Y eso genera protestas de la ciudadanía en todos lados.

Las protestas son razonables en todos los lugares del mundo. La democracia no se acaba en los parlamentos, la democracia es un encuentro virtuoso entre las protestas populares en las calles y la creación de leyes en los parlamentos y la apuesta de políticas públicas en los gobiernos.

¿Cómo ve el panorama en Cuba y en Nicaragua?

Ortega ahora mismo abochorna a la izquierda mundial. Si bien Nicaragua recibe ataques, esto tiene que ver con la geopolítica. Es cierto que desde sectores norteamericanos, europeos como latinoamericanos, preferirían en dicho país un Gobierno alineado con las oligarquías, pero eso no quita que cualquier demócrata tiene que estar en contra de la represión, del silenciamiento, de la expresión popular, sea en Colombia, sea en Nicaragua o Chile.

En Cuba hay también una necesidad de poner en marcha políticas que incrementen la participación popular que se ha visto detenida por la pandemia y se necesita recuperar sobre todo para las nuevas generaciones una legitimidad que ya no se agota con la referencia a 1959 de la revolución.

¿Considera que Lula tiene más oportunidades que Bolsonaro? ¿Por qué?

Por el deterioro absoluto del Gobierno de Bolsonaro en la gestión absoluta de este criminal de la pandemia de un dirigente. Por la responsabilidad de Bolsonaro y por las trampas demostradas de que ganó con la ilegalidad cometida por Sergio Moro, Bolsonaro nombró ministro de Justicia y de Interior. La locura de pretender ganar es una constante de la derecha latinoamericana.

Al perder la derecha en el Gobierno en el Perú, creo que expresan la esperanza de un Lula que antes de que lo metieran en la cárcel lo sacaron de la carrera electoral. Antes sacaba 20 puntos sobre Bolsonaro, creo que aprendió también de los errores de su Gobierno.