Julio Iglesias y la pésima relación que tiene con sus hijos (FOTOS)

Jannina Eyzaguirre
24 May. 2018 | 21:02h

Alfredo Fraile, autor del libro sobre el que se hará la serie del cantante, también revela la adicción que tiene Julio Iglesias por las modelos y azafatas

Alfredo Fraile, el ex representante de Julio Iglesias y autor del libro 'Secretos confesables' sobre el que Disney basará la serie sobre la vida del cantante, reveló que no lo contó todo en sus escritos como por ejemplo la pésima relación que siempre tuvo el autor de 'Me olvidé de vivir' con sus hijos y su frustración para consolidar el amor en su familia.

"A menudo avisaban a los niños de que su padre los requería a su lado, y Chábeli daba un respingo diciendo: 'Será que ha llegado el fotógrafo del ¡Hola! y quiere que vayamos a posar”.  Prefería dirigir su paternidad por control remoto. Chábeli, Julio José y Enrique crecieron con ese estigma. (…) Los hijos se sentían utilizados", ha dicho Fraile quien trabajó con Julio Iglesias por más de 15 años.

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También reveló que la 'buena relación' con su hijo Enrique Iglesias, es sólo en apariencia. “Como todo hijo, Enrique siente cariño por su padre, pero no se ha sentido bien tratado por él. Julio se dedicó a destrozarlo. De cara a la prensa tratan de guardar las formas, pero la relación dista mucho de ser la que cualquier padre desearía. Y esa distancia no es culpa de ellos sino de él", contó.

Según Fraile, Julio Iglesias nunca pudo conseguir consolidar su vida familiar y el cariño de sus hijos. Por ejemplo recordó un episodio cuando vivían en Miami. “Celebrábamos una comida familiar en la que estaban presentes los hijos de Julio. Terminada la comida, Julio se fue caminando hacia el jardín. Fui en su búsqueda y pude ver que estaba llorando. Me dijo: ‘Lloro porque te tengo envidia, Alfredo. Envidio la familia que has creado y que yo no he podido tener”.

En otro momento Fraile habló de la adicción que tenía el cantante por las mujeres latinas, principalmente por las modelos y las azafatas, las mismas que llenaban su casa todo el tiempo y tomaban los cuartos de sus hijos. "A los hijos no les gustaba que su cuarto fuera usado por las amigas de papá. Cuando iban, su frase habitual era: ‘Que limpien y desinfecten las habitaciones’. No querían que se repitiera la sorpresa que un día se llevó Chábeli, quien tropezó con un tanga tirada en un rincón del dormitorio”.