Alexandra Ames: “Hemos cometido un error colectivo al no haber puesto en aprietos a los candidatos”

Entrevista a la politóloga y jefa del Observatorio de Políticas Públicas de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico, quien habló sobre una segunda vuelta marcada por la polarización.

Tranquilidad. Ames hace un llamado a mantener la calma para lo que resta de la campaña. Foto: Antonio Melgarejo/La República
Tranquilidad. Ames hace un llamado a mantener la calma para lo que resta de la campaña. Foto: Antonio Melgarejo/La República
Enrique  Patriau

La politóloga y jefa del Observatorio de Políticas Públicas de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico, Alexandra Ames, analiza la muy polarizada campaña de la segunda vuelta, a dos semanas exactas de que los peruanos decidamos entre Pedro Castillo y Keiko Fujimori.

¿Considera que Pedro Castillo y Keiko Fujimori representan un peligro para la democracia?

No es casualidad que ambos hayan firmado una proclama ciudadana en la que juran que no van a quedarse más de cinco años en el poder. Si bien la iniciativa la saludo, me deja una profunda tristeza que a 200 años de la República tengamos que exigir algo así. Los electores hemos olvidado un poco qué es la democracia y cuál es su rol. Nos hemos acostumbrado a medirla solo en función a elecciones periódicas, cuando hay mucho más detrás de esto. No solo hay peligros en ambos desde lo que representan, también la van a tener muy difícil al momento de…

¿Gobernar?

De generar relaciones con el Congreso, que también está sumamente fragmentado. El escenario no es bueno y la sociedad civil se tiene que hacer mucho más presente. En el 2000, jugó un rol fundamental para reconstruir la institucionalidad y en este momento debería estar viendo cómo se organiza para una vigilancia de lo mínimo indispensable para que una democracia pueda continuar.

¿Los compromisos asumidos son creíbles?

En política todo son gestos, y es importante que ambos hayan firmado. La rapidez con la que Castillo dijo que lo haría fue algo bueno. Lo mismo con el espacio que le dieron a Fujimori para que leyera la proclama. Son signos positivos, pero creo que no bastan para generar la confianza que el elector necesita. Creo que los electores vamos a votar sumamente desesperanzados…

No todos, ¿no? Hay gente convencida, entusiasmada.

No todos, pero, ojo, ambos pasaron a segunda vuelta con muy poco nivel de aceptación…

Eso es verdad.

Hablo de población electoral. Ha sido bastante bajo el nivel de aceptación que tuvieron. Evidentemente, esta polarización en la que los antis han jugado un rol muy importante ha hecho que los electores se acerquen a uno u otro. Sin embargo, eso no significa una confianza a ciegas. Eso está bien. El elector no debe entregar su confianza a ciegas y más bien debe hacer una vigilancia activa y permanente. Pensamos que nuestro rol es ir a votar cada cinco años y es un error. Vemos al sistema político muy ajeno a nuestro espacio social cuando todo está interrelacionado y nosotros tenemos el poder de cambiar el rumbo.

¿Los endosos de partidos y otras figuras no han sido demasiado rápidos y entusiastas?

Primero, me sorprendió la primera encuesta después de la primera vuelta. No imaginé un crecimiento tan grande de la intención de voto. Muy rápido nos hemos casado con uno y otro. Esperaba que el nivel más bajo de la primera vuelta hubiese permanecido para que los candidatos se preocupen y busquen consensos. Hemos cometido un error colectivo al no haber puesto en aprietos a los candidatos que no se han sentido comprometidos con hacer muchas más concesiones.

¿Nos apresuramos?

Hemos debido más bien preocuparlos a ellos y lo que hemos visto es que los preocupados somos nosotros. Ya sobre su pregunta específica, es evidente que algunas fuerzas políticas y personajes conocidos han optado sin aprovechar la oportunidad para exigir compromisos.

¿Han concedido poco ambos candidatos, entonces?

Han concedido poco, porque no se les ha exigido. Esta era la oportunidad para pedir cosas y no la hemos aprovechado. Esto complica las cosas, porque cada quien se aferra a su postura en vez de abrirse un poco más. Los consensos que cada uno ha conseguido están muy pegaditos al mundo que gira alrededor suyo y no ha sido una búsqueda más hacia al centro, moderada, como quiere la mayoría. Sí, los ciudadanos queremos un cambio. No podemos seguir como estamos. La pandemia nos ha demostrado el daño que nos ha hecho la desigualdad, la falta de acceso a oportunidades, la ausencia de un adecuado sistema de protección social; sin embargo, no estamos aprovechando la ocasión para estas demandas.

¿Qué se debería pedir?

No le estamos pidiendo a la derecha que se comprometa a trabajar una agenda clara de inclusión social, de cierre de brechas, que reconozca que el crecimiento económico, si bien necesario…

¿No ha sido suficiente?

Ha sido insuficiente. Y por el otro lado, necesitamos que la gente de Perú Libre entienda que se pide un cambio, pero no necesariamente radical, que podría ser dañino para el país.

Mientras eso ocurre, siento que las estrategias de los candidatos seguirán apuntando hacia la polarización.

No solo eso. Me ha parecido irresponsable que Castillo, voluntaria o involuntariamente, haya azuzado un poco el odio hacia los periodistas. Y por el otro lado, Fujimori también azuza el odio a quienes pueden apoyar a su rival. Estas actitudes, en un sistema como el nuestro, legitiman acciones violentas. Hay que calmarnos un poquito y tomar agua de azahar. ¿Cómo le vamos a exigir consensos a los políticos si nosotros, ciudadanos, no somos capaces de hacer lo mismo?

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