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Planes de gobierno que no miran al sur peruano

Wilder Pari

La Republica
Relegados. El sur concentra cerca del 20% de votos. A pesar de ello, los candidatos no han profundizado en propuestas concretas para su desarrollo.

Análisis. ¿Se puede gobernar el país con una mirada centralista? La mayoría de planes de gobierno no ofrecen una receta para un país caracterizado por su diversidad. Mendoza y Forsyth son los únicos que mencionan al gas como recurso para mejorar las condiciones de desarrollo del sur.

El sur peruano que concentra el 20% del electorado continúa esperando. Los últimos gobiernos nacionales no concretaron los grandes proyectos que incrementen el empleo y mejoren la calidad de vida de sus habitantes. Hubo proyectos cristalizados sí pero de compañías mineras y la explotación del gas de Camisea destinado a la exportación y la capital.

Si nos ceñimos a los planes de gobiernos de los candidatos con mayores chances a ganar la elección el escenario no cambiaría para los siguientes cinco años.

No hay una mirada concreta a esta zona del país. En lo que sí coinciden es en la conclusión del Gasoducto del Sur Peruano (GSP), el tubo que trasladará el gas natural de Camisea a Cusco, Puno, Arequipa, Moquegua, etc.

De los cinco candidatos analizados Yonhy Lescano (Acción Popular) y Keiko Fujimori (Fuerza Popular) no abordan proyectos específicos. Verónika Mendoza (Juntos por el Perú) plantea la masificación del gas aprovechando lo avanzado en el GSP. También refiere la construcción de vías departamentales en Arequipa, Moquegua y Tacna. George Forsyth (Victoria Nacional) menciona en su plan al gasoducto.

Además del GSP, Forsyth también plantea otro gasoducto desde Marcona (Ica) hasta Ilo (Moquegua). Añade que implementará una gestión sostenible para Machupicchu, para que reciba 20 mil turistas al día. Mientras que Rafael López Aliaga (Renovación Popular), menciona, la implementación de gasoductos regionales.

El gasoducto al que aluden los candidatos como principal intervención en el sur, está paralizado desde enero del 2017 con un avance estimado del 35%. Ese año, el Estado canceló la concesión al Consorcio Gasoducto Sur Peruano, pues no pudo conseguir el cierre financiero. En esta sociedad estaba la firma brasileña Odebretch, que ya cargaba con investigaciones por corrupción de funcionarios. Esa mala fama le impidió acceder a un aval financiero.

¿Qué importancia juega el GSP? El gas genera energía barata para la industria. Lima que dispone de ese recurso está en ventaja competitiva con las empresas del sur. Con energía barata las empresas de la capital tienen costos operativos menores. Eso motiva la migración empresarial de las regiones.

La paralización del proyecto también afectó el avance de la masificación del gas doméstico en las ciudades Arequipa, Moquegua, Ilo y Tacna. Incluso fue uno de los argumentos para que la empresa Naturgy dejara la concesión, pues tenía que trasladar el combustible en camiones para luego distribuirlo.

Arequipa y sus proyectos

La pandemia ha implicado otro golpe económico, con mayor incidencia en Arequipa. El economista y rector de la Universidad La Salle, Patricio Quintanilla, señaló que la caída del PBI en Arequipa en el 2020 fue -15%, mayor al promedio nacional de -11%.

Para revertir esa situación urge destrabar proyectos paralizados. Uno de ellos Majes Siguas II, o con demoras en la ejecución, como la autopista Arequipa-La Joya.

En la lista de obras, el rector de la Universidad Católica San Pablo, Germán Chávez, también incluyó a los proyectos mineros Zafranal (Caylloma-Castilla) y Tía María (Islay). Este último está paralizado por el conflicto social en el Valle de Tambo. Sobre Tía María, ningún candidato se arriesga en proponer su viabilidad. Hasta ahora, la mayoría apuesta por una salida dialogada mientras que Verónika Mendoza va por su cancelación.

En el caso de Majes Siguas II, poco se avanzó en los últimos cinco años. El economista Glenn Arce precisa que si bien la obra está en manos del Gobierno Regional de Arequipa, podría recibir la mirada del próximo gobierno central, con el sustento técnico para su destrabe. El proyecto está suspendido desde diciembre del 2017, a espera que se apruebe la adenda 13, una modificación contractual donde la concesionaria Cobra propone un cambio en el sistema de riego, valorizado en US$ 104 millones.

Miguel Ángel Linares, decano de Conrede (ente que agrupa a los colegios profesionales), también apunta a los megaproyectos. Añade que el próximo gobierno también debería abordar la infraestructura vial, tanto a nivel provincial como interregional. Sin embargo, precisa que la próxima gestión lidiará todavía con la pandemia, lo que podría centrar toda su atención si no se agiliza el proceso de vacunación.

Se debe mirar a regiones

Gonzalo Banda

Analista Político

Las campañas tienen un matiz centralista y son pocos los planes de gobierno que evalúan la descentralización. Pero un gobierno que no mire hacia las regiones no es sostenible.En menos de seis meses tendrá conflictos sociales. De nada sirve tener un plan agresivo de reactivación económica, si no hay una visión hacia las regiones.

De otro lado, tampoco se ve un proyecto orgánico de la macrorregión sur, pero tal vez la demanda sea la reivindicación, donde le dicen al gobierno central ven a gobernar conmigo. Si algo tienen en común las regiones es ese tono de reclamo. En los últimos años no hay una obra grande, con excepción de Camisea. En cambio, tienes un norte próspero, agroindustrial, el sur no, salvo algún proyecto minero.

Sin embargo, también está el componente político. Sin una bancada congresal que lo defienda, el próximo presidente tendrá 5 años muy difíciles. Es verdad que hay un reclamo legítimo del sur, pero las cosas pueden ponerse tan complicadas, que al final lo único deseable sea que el próximo presidente tenga alguna estabilidad.