Transporte aéreo internacional de pasajeros se contrajo 60,2% durante 2020

Según IATA, 1.800 millones de personas se movilizaron el año pasado. Pérdidas netas del sector llegaron a 126.500 millones de dólares y un millón de puestos de trabajo desaparecieron.

1.800 millones de personas viajaron a nivel global durante el año pasado. En 2019, este monto ascendió a 4.500 millones. Foto: AFP
1.800 millones de personas viajaron a nivel global durante el año pasado. En 2019, este monto ascendió a 4.500 millones. Foto: AFP
Economía LR

Durante 2020 el transporte aéreo de viajeros sufrió una caída del 60,2% en el número de pasajeros y del 69% de ingresos con respecto al año anterior, informó la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA).

El año pasado se movilizaron 1.800 millones de pasajeros —en 2019 la cifra fue de 4.500 millones, añade IATA—, mientras que los ingresos se situaron en 189.000 millones de dólares. Las pérdidas netas del sector fueron de 126.400 millones de dólares.

Por otro lado, el transporte de mercancías fue “el punto positivo”, ya que el ratio de carga disponible por tonelada-kilómetro (ACTK, por sus siglas en inglés) solo cayó un 21,4%, mientras que el factor de carga del sector subió a 53,8%, su mayor valor desde que la IATA lo empezó a medir en 1990.

Willie Walsh, director general de la IATA, recalca que “2020 fue un año que nos gustaría olvidar”, ya que también desaparecieron un millón de puestos de trabajo.

Más cifras sectoriales

En Latinoamérica viajaron 123,6 millones de pasajeros (-60,6%), en Oriente Medio 76,8 millones de pasajeros (-67,6 %), y en África 34,4 millones de pasajeros (-65,7%).

Asimismo, IATA aclara que China se convirtió en el mayor mercado doméstico del mundo por primera vez en la historia gracias a que el transporte aéreo se recobró de forma más rápida tras el control de la pandemia.

La mayor caída del tráfico de pasajeros se produjo en el Oriente Medio, donde la cifra fue del 71,5% en ingresos por pasajero-kilómetro (RPK, por sus siglas en inglés), seguido de Europa, con una reducción del 69,7%, y África con el 68,5%.