PBI: Proyectar, como soñar, no cuesta nada

“Miremos la tasa de crecimiento, pero también, y sobre todo, qué economía y qué sociedad estamos construyendo”

Humberto Campodónico
15 Ene 2020 | 6:06 h

Si bien el 2019 comenzó con proyecciones de crecimiento del PBI de 4% anual, a fines de año tan solo se llegó a 2.2%, el nivel más bajo desde el 2009, año de la gran recesión internacional. En el 2020 tenemos más de lo mismo: el MEF y el BCR estiman crecimientos de 4 y 3.8%.

El FMI es más pesimista y –en su informe sobre el Perú publicado ayer martes– dice que en el 2020 solo creceremos 3.2%, coincidiendo con CEPAL. Los economistas peruanos tienen cifras aún más bajas. Para Guillermo Arbe, del Scotiabank, el crecimiento sería 3%, “pero no se va a notar la diferencia”. Para Carlos Parodi, de la UP, la tasa es aún menor: 2.8%.

Agreguemos que el FMI pronostica un crecimiento de solo 3.7% para el 2021 y 2022. ¿Crecimiento bajo para rato?

¿Qué pasa si se sigue creciendo a estas tasas? ¿Cuándo llegaríamos a los 12,400 dólares promedio per cápita (pc), umbral que fija el Banco Mundial para entrar a la categoría de ingresos altos, donde ya están Chile y Uruguay? Recordemos que el actual ingreso pc del Perú es de US$ 6,850 anual (US$ 570/mes) y nos pone en la categoría “Ingresos Medios Altos” (1).

Si estuviéramos otra vez en el super- ciclo de las materias primas, como en el 2004-2013, cuando el PBI peruano creció al 6.5% anual promedio, llegaríamos al umbral de US$ 12,400 en 11 años, en el 2030. Proyectar, como soñar, no cuesta nada.

Si la tasa fuera de 4% anual promedio, llegaríamos en el 2033, en 14 años. Si nos ponemos más pesimistas (¿o realistas?) y la tasa fuera 3%, tardaríamos 20 años, o sea en el 2040. Peor sería si repitiéramos la tasa de 2.2% del 2019 por un largo período: alcanzaríamos el umbral en el 2046, en 26 años.

¿Entonces? Pues podemos mirar el precio del cobre y del oro, que se acaban de recuperar un poquito. También podemos analizar los proyectos mineros “que están por entrar”. Así, podríamos crecer un poco más, digamos, de 3.0 a 3.3%. También que este año la pesca va a estar mejor que el 2019 y, poco a poco, la construcción se levantará a medida que pase el impacto de la corrupción.

Pero eso es no ver el bosque. Se piensa que si el PBI crece esa es la varita mágica que resuelve los problemas. ¿Pero acaso en los años del superciclo se hicieron esfuerzos para avanzar hacia el cambio de la matriz productiva para prender nuevos motores de crecimiento? ¿Acaso se impulsó la inversión en Investigación y Desarrollo? ¿Acaso mejoraron los ingresos fiscales para colocarnos, por lo menos, en el pelotón de los 4 primeros de América Latina (la evasión en IGV e Impuesto a la Renta asciende a S/ 52,000 millones)? ¿Acaso hay menos oligopolios que antes?

No. Lo que sí hubo fue una reducción de la pobreza y de la desigualdad (aunque esta última en un rango mucho menor), como en los demás países. Pero desde el 2015-2016 han aumentado los “vulnerables” (los que pueden volver a ser pobres).

Hay que comenzar por levantar la inversión pública (hasta el FMI lo exige) y emprender una verdadera reforma del Estado: es increíble que el chip del Estado subsidiario haya hecho que hasta hoy no tengamos una carrera pública meritocrática y con homologación de sueldos y salarios, a pesar de los esfuerzos de Servir.

Veamos el crecimiento del PBI como condición necesaria, pero no suficiente. Miremos la tasa de crecimiento pero también, y sobre todo, qué economía y qué sociedad estamos construyendo.

1.El pbi pc es criticado porque divide el pbi entre la población y da un promedio. Pero ese promedio esconde la distribución del ingreso dentro de cada país, que puede ser muy desigual.

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