¿Cómo gestionar con éxito una empresa familiar?

¿Cómo una familia puede asegurar que su negocio perdure en el tiempo a varios cambios generacionales? Aquí, algunas recomendaciones de la consultora PWC Perú.

La República
9 08 2019 | 08:30h

Es un hecho que muchas empresas familiares no sobreviven a la tercera generación ¿Cómo enfrentar el desafío de implementar una buena gestión? Aquí una recomendaciones de consultora PWC Perú.

1. Crear un organigrama y asignar roles

Es importante definir roles y realizar evaluaciones de desempeño. “Lo que uno a veces encuentra en las empresas familiares es que se piensa que en la organización no se evalúa, sino que se hace lo que dice el dueño, y quien le cae bien es quien avanza. Los objetivos deben estar claros para que los colaboradores estén tranquilos y puedan trabajar bien”, señaló Juana Mollo, socia PWC Perú, en el marco del VII Congreso de Familias Empresarias.

2. Profesionalización

Se debe garantizar la continuidad del negocio familiar, tomando en cuenta que el socio fundador no es el único que puede resolver los problemas, advierte Mollo.

“La ideas es que la empresa se base en planificación estratégica, objetivos claros, métricas de desempeño y equipos de profesionales. Esto no implica necesariamente sacar a la familia, sino que deben trabajar juntos la familia con los profesionales que los ayuden a ver su negocio de otra manera”, aclaró la ejecutiva.

3. Contar con información confiable

La empresas familiares normalmente cuando inician tienen información que proporciona principalmente la gerencia. Conforme van creciendo, desarrollando nuevos productos y entrando a más mercados, el cuadro de análisis se va complicando.

“Si el gerente no tiene la información oportuna para tomar la decisión en el momento adecuado, tenemos un problema. La empresa debe ver sus limitaciones en la evaluación de datos. Esto es muy importante y es algo que siempre hace una empresa corporativa, pero no una familiar”, indicó Mollo.

4. Brindar un marco formal a las reuniones de trabajo

Cuando la empresa establece reuniones de trabajo o actividades se debe hacer un seguimiento. Es importante fijar la frecuencia de las asambleas y definir una agenda de temas.

“Justamente, como se trata de familias, se pueden juntar cinco horas y tocar solo temas familiares. Esa no es una reunión de trabajo. Hay que tener cuidado con identificar claramente cómo ese cónclave será útil para la organización. Se deben tomar medidas como enviar información previamente a los participantes, designar un moderador para que la asamblea sea productiva y redactar un acta que será luego útil para la empresa”, sugirió Mollo.





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